STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Arturo Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Nayelli Ramírez Bautista / La Jornada / Ahora Radio Mx / Ahora Noticias Mx
El Copred señaló que durante ese año brindó atención a 21 personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo, a 13 indígenas y a una persona afrodescendiente. Foto Luis Castillo
De la población en la Ciudad de México, 46 por ciento considera que los derechos de las personas indígenas se respetan poco, mientras 40 por ciento opina lo mismo sobre la población afrodescendiente, de acuerdo con la Encuesta sobre Discriminación (EDIS-2026) del Consejo para Prevenir y Eliminar la Discriminación (Copred).
Además, las personas encuestadas señalaron haber sido discriminadas o menospreciadas entre 2022 y 2026, principalmente por sus opiniones políticas, su condición de mujeres, la forma de vestir o el arreglo personal, así como el peso o la estatura.
En el contexto del primer Día de la Ciudad Pluricultural, la Resistencia Indígena, Afromexicana y de la Lucha contra el Racismo, conmemorado ayer y proclamado por el Congreso local mediante dictamen del 11 de diciembre de 2025, el organismo señaló que durante ese año brindó atención a 21 personas migrantes, refugiadas y solicitantes de asilo, a 13 indígenas y a una persona afrodescendiente.
Además, se recibieron ocho quejas por apariencia física, tres por tono de piel y una por la forma de vestir, las cuales, apuntó, siguen siendo motivo de discriminación en la capital.
Lo anterior, subrayó, se refleja en discursos que niegan la existencia del racismo con argumentos como que no hay razas, que las comunidades afrodescendientes no viven en la capital o que la población mexicana desciende exclusivamente de la mezcla entre españoles e indígenas.
Señaló que estas afirmaciones limitan el reconocimiento de la diversidad étnica y cultural del país y perpetúan prejuicios y estereotipos racistas que derivan en actos de exclusión y violencia, como restringir injustificadamente el acceso a ciertos espacios, vigilar de manera desproporcionada a personas racializadas en centros comerciales y tiendas de autoservicio, así como dar un trato diferenciado por el tono de piel o la apariencia física.
Ante ello, refirió que resulta fundamental impulsar y fortalecer políticas públicas, programas y estrategias institucionales orientadas a identificar, prevenir y eliminar las barreras estructurales que obstaculizan el ejercicio pleno de los derechos humanos de las personas indígenas, afrodescendientes y racializadas que habitan y transitan por la capital.