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Aumentan solicitudes de nacionalidad mexicana en EE.UU. ante incertidumbre migratoria

STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Cecilia Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Pamela Quiroa / RT en Español / Ahora Radio Mx / Ahora Noticias Mx 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción 

En el Consulado General de México en la ciudad de Los Ángeles, las solicitudes para obtener la ciudadanía mexicana crecieron el 161 % entre 2024 y 2025. 

Ciudadanos estadounidenses de origen mexicano están tramitando el reconocimiento de la nacionalidad mexicana ante el aumento de la incertidumbre migratoria en EE.UU. y el temor a posibles separaciones familiares, recoge un reporte de Los Ángeles Times.

Según la información, en el Consulado General de México en la ciudad de Los Ángeles, las solicitudes crecieron el 161 % entre 2024 y 2025. La sección consular registró un promedio de 585 solicitudes mensuales entre enero y agosto de 2026, frente a las 528 de promedio mensual de 2025. 

El cónsul general Carlos González Gutiérrez atribuyó parte del incremento al contexto político y señaló que las políticas migratorias generan incertidumbre incluso entre ciudadanos estadounidenses de familias con estatus migratorio mixto. 

Asimismo, señaló que algunos ciudadanos estadounidenses contemplan la posibilidad de pasar períodos prolongados en México y, en familias con estatus mixto, la nacionalidad mexicana puede facilitar la permanencia y los desplazamientos en caso de que deporten a algún integrante. "A medida que esta Administración [Trump] decide aumentar los procedimientos de deportación, crea incertidumbre", afirmó.

Los reportes también recogen otros motivos para solicitar la nacionalidad, como mantener vínculos con las raíces familiares, facilitar viajes, acceder a estudios o trabajar en México y gestionar propiedades o herencias. La normativa mexicana permite que personas nacidas en EE.UU. con al menos un padre mexicano obtengan la nacionalidad por nacimiento.

Este incremento se produce mientras continúan los operativos migratorios del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés). Se informa que la agencia arrestó a casi 50.000 personas en julio, la cifra mensual más alta durante el segundo mandato de Donald Trump. En este contexto, familias mexicanas consultadas por Univision describieron la obtención de la nacionalidad como una forma de preservar sus raíces y contar con opciones ante la incertidumbre migratoria. 

https://actualidad.rt.com/actualidad/629650-aumentan-solicitudes-nacionalidad-mexicana-eeuu 

Proponen cambiar los uniformes guinda de trabajadores de la CDMX por inseguros

STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Alexa Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Fernanda Rodríguez / RT en Español / Ahora Radio Mx / Ahora Noticias Mx 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción / Trabajadores de limpia de la CDMX con uniformes guinda / Foto: Eduardo Miranda 

Movimiento Ciudadano denunció que los uniformes guinda son un "capricho" de Morena y ya provocaron la muerte de tres trabajadores de la vía pública. 

CDMX .- Los uniformes color guinda para trabajadores de vía pública en la Ciudad de México son un "capricho" de Morena que pone en riesgo la vida, aseguró Patricia Urriza, diputada local de Movimiento Ciudadano, quien propuso reformar la Constitución Política capitalina para otorgar uniformes gratuitos de alta visibilidad. 

En la sesión ordinaria del 17 de septiembre, Urriza arremetió contra la imposición de Morena para que los uniformes de todos los funcionarios públicos fueran guinda, con la única finalidad de "promover a su partido político", mientras ya se han registrado muertes y lesiones. 

“Ese capricho de promover de manera ilegal y anticipada a los partidos políticos que hoy están en el poder es absoluta y totalmente ilegal. Quienes tomaron la decisión de cambiar los uniformes altamente visibles al color guinda ya han cobrado varias vidas de personas mientras trabajan", indicó la legisladora, de acuerdo con El Universal.  

"Ninguna persona trabajadora de limpia debería perder la vida o ser lesionada por la necedad de portar uniformes del color de algún partido político", añadió.  

Urriza dijo que este tipo de muertes se deben a una gran omisión del Estado. Por ello, destacó la necesidad de garantizar que los trabajadores estén protegidos.  

“La labor de las personas trabajadoras de limpia es indispensable para que esta ciudad siga funcionando y, por eso, lo menos que podemos hacer es garantizarles las mínimas condiciones para que puedan hacer su trabajo de manera digna”, sostuvo.  

Asimismo, solicitó revisar las condiciones de trabajo del personal, debido a la existencia de denuncias sobre pagos para adquirir los uniformes. 

En su propuesta, la legisladora recordó los casos de Guadalupe, Mauricio y Viviana, tres trabajadores de vía pública que murieron mientras trabajaban y portaban “uniformes poco visibles”.  

El más reciente fue el de Guadalupe, una mujer de 52 años, con discapacidad auditiva, que fue atropellada mientras trabajaba sin equipo de protección ni la indumentaria visible necesaria.  

Urriza indicó que, de acuerdo con la Norma Mexicana S-061-SCFI-2017, los uniformes de las personas que laboran en vía pública deben de ser de alta visibilidad a efecto de garantizar la seguridad. “Sin embargo, esta norma no es respetada”. 

La reforma propuesta por la legisladora es al artículo 10 apartado C numeral 12 de la Constitución Política de la Ciudad de México, donde la redacción quedaría de la siguiente manera:  

"Las personas trabajadoras de la Ciudad de México que desempeñen labores de limpia, construcción, mantenimiento o cualquier otra análoga en vía pública tienen derecho a que el Gobierno de la Ciudad de México les proporcione de manera gratuita uniformes de alta visibilidad a efecto de salvaguardar su seguridad e integridad física”. 

Caravana de cientos de migrantes cruza de Guatemala a México y avanza hacia EE.UU.

STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Alexa Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Ximena García / RT en Español / Ahora Radio Mx / Ahora Noticias Mx 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción / Foto: Especial 

Uno de los migrantes negó que la caravana estuviera financiada por alguna organización y aseguró que cada integrante costea su propio viaje, aunque también reciben alimentos y ayuda durante el trayecto. 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción / Foto: Especial 

Una caravana de alrededor de 300 migrantes, en su mayoría hondureños, ingresó el jueves a México desde Guatemala, según informa EFE. 

El grupo, compuesto por mujeres, hombres y niños, salió el pasado domingo de la ciudad hondureña de San Pedro Sula, atravesó Guatemala y cruzó la frontera con el estado mexicano de Chiapas por el puente internacional Rodolfo Robles. 

Además de hondureños, van salvadoreños y guatemaltecos. Muchos tienen previsto continuar el recorrido hacia Estados Unidos y señalan que decidieron emprender el viaje debido a las dificultades económicas y la falta de empleo en sus países. 

Al ingresar a México avanzaron a Tapachula, donde recibieron atención e hidratación por parte de las autoridades locales. 

Uno de los migrantes negó que la caravana estuviera financiada por alguna organización y aseguró que cada integrante costea su propio viaje, aunque también reciben alimentos y ayuda durante el trayecto.

"Aquí nadie viene impulsando la caravana. Aquí salimos con un sueño, con un propósito de llegar a EE.UU. Aquí nadie está pagando. Cada quien tiene su dinero", dijo. 

https://actualidad.rt.com/actualidad/629623-caravana-cientos-migrantes-cruzar-guatemala 

Fabricante de hot dogs reemplaza un colorante vetado con el de insectos

STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Alexa Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Alexandra Méndez / RT en Español / Ahora Radio Mx / Ahora Noticias Mx 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción / Foto: Redes Sociales 

La empresa estadounidense W.A. Bean & Sons reemplazó el colorante rojo artificial de sus emblemáticas salchichas Red Snapper por un extracto elaborado con insectos triturados, según medios locales. 

La marca utiliza extracto de cochinilla para mantener el característico color rojo de sus salchichas. "Nuestros famosos Red Snappers ahora se preparan con colorante rojo natural", se indica en un comunicado de prensa de la compañía. Según el director de ventas de W.A. Bean, Sean Smith, no habrá diferencias en el sabor ni en el precio del producto.

El cambio se produce después de que la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) advirtiera a los fabricantes que deben descontinuar el uso del Colorante Rojo 3 antes del 15 de enero de 2027. 

https://actualidad.rt.com/actualidad/629708-fabricante-hot-dogs-reemplaza-colorante 

Marcha por el caso de Ayotzinapa desemboca en enfrentamientos con la Policía

STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Alexa Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Alexandra Méndez / RT en Español / Ahora Radio Mx / Ahora Noticias Mx 

Durante los disturbios, se reportaron ataques contra el servicio de transporte y comercios. 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción / Foto: Especial 

Manifestantes se enfrentaron con policías de la Ciudad de México durante la marcha por el 12.° aniversario de la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, generando momentos de tensión y disturbios en diversos puntos de la capital. 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción / Captura de Pantalla 

Según los reportes, los choques se registraron a la altura del Palacio de Bellas Artes y en el Eje Central. Durante los disturbios, se reportaron ataques contra puestos, estaciones del Metrobús y comercios ubicados en distintos puntos del recorrido de la movilización. 

Pese a que la marcha liderada por las familias de los estudiantes empezó de manera pacífica, fue ensombrecida cuando un grupo de jóvenes con el rostro cubierto llevaron a cabo actos vandálicos, en tanto la mayoría de los manifestantes avanzaban hacia el Zócalo. La movilización arrancó pasadas las 16:00 horas (hora local) desde el Ángel de la Independencia con rumbo a la Plaza de la Constitución. 

Manifestantes encapuchados presuntamente lanzaron piedras a elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) minutos después del inicio de la marcha. Las autoridades decomisaron una bolsa a un presunto integrante del Bloque Negro que contenía piedras y botellas aparentemente destinadas a agredir a policías. 

https://actualidad.rt.com/actualidad/629607-enfrentamientos-policias-manifestantes-marcha-ayotzinapa-mexico 

Mundial 2026 dejó represión, “limpieza social” y desvío de recursos en México, denuncian organizaciones

STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Alexa Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Rodrigo Iván Sánchez / Somos El Medio / Ahora Radio Mx / Ahora Noticias Mx 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción 

Organizaciones de derechos humanos documentaron agresiones contra manifestantes y periodistas, desplazamiento de personas en situación de calle, especulación inmobiliaria y el uso de recursos públicos destinados a la búsqueda de personas desaparecidas para infraestructura de seguridad durante la Copa Mundial de la FIFA 2026.

Ciudad de México, 2 de septiembre de 2026.- Bajo la promesa de una celebración global y de desarrollo, la Copa Mundial de la FIFA 2026 sirvió como catalizador para invisibilizar y acelerar violaciones a los derechos humanos en México, denunciaron organizaciones de la sociedad civil durante la presentación del informe Gritar GOL y gritar ¡JUSTICIA! Afectaciones a derechos humanos en el marco del Mundial FIFA 2026.

El informe fue presentado en las instalaciones del Centro Nacional de Comunicación Social (CENCOS), donde representantes de organizaciones como El Caracol, CEPAD, El Poder del Consumidor, CIMAC y la Universidad Iberoamericana expusieron distintas afectaciones registradas durante el desarrollo del torneo.

De acuerdo con las organizaciones, las autoridades subordinaron derechos fundamentales de la población a las exigencias comerciales, turísticas y de imagen vinculadas al Mundial.

Protestas silenciadas bajo “el espíritu de la fiesta”

Uno de los ejes del informe fue la represión y estigmatización de la protesta social. De acuerdo con las ponentes, desde el gobierno se impulsó una narrativa que apelaba al “derecho al disfrute” de la ciudadanía para minimizar las agresiones contra grupos que se manifestaron durante el Mundial.

Entre ellos señalaron a integrantes de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y colectivos de familias buscadoras de personas desaparecidas.

Las organizaciones documentaron decenas de episodios de contención, encapsulamientos policiales y agresiones contra manifestantes, particularmente en movilizaciones que buscaban aproximarse a estadios y fan fest instalados con motivo del torneo.

“Ciudad mercancía”: hostigamiento y desplazamiento

Las organizaciones también señalaron que las ciudades sede fueron sometidas a procesos de reconfiguración urbana que afectaron principalmente a poblaciones en condiciones de vulnerabilidad.

Alexia, coordinadora de El Caracol, expuso que personas en situación de calle enfrentaron hostigamiento, desalojos y pérdida de pertenencias, incluidos documentos de identidad, bajo argumentos institucionales relacionados con la “recuperación del espacio público” y acciones de “limpieza”.

El informe también documentó afectaciones al derecho a la vivienda derivadas de la especulación inmobiliaria.

En las inmediaciones del Estadio Azteca, según lo expuesto durante la presentación, las rentas temporales registraron incrementos de hasta 150 por ciento antes de la inauguración del Mundial, lo que aumentó el riesgo de desplazamiento y desalojos.

Recursos para búsqueda de desaparecidos fueron destinados a seguridad en Jalisco

Otro de los señalamientos se concentró en la utilización de recursos públicos destinados originalmente a enfrentar la crisis de desapariciones.

De acuerdo con el informe, en Jalisco se realizó un “maquillaje presupuestal” en recursos vinculados a la búsqueda de personas desaparecidas.

Aunque en el papel el presupuesto registraba un incremento, las organizaciones sostuvieron que parte de los recursos fueron dirigidos hacia la Secretaría de Inteligencia y el C5 para adquirir tecnología y equipamiento de seguridad.

Entre las adquisiciones mencionaron sistemas de videovigilancia, drones, inhibidores de señales y patrullas Cybertruck.

Las organizaciones cuestionaron que estos recursos fueran utilizados para reforzar la seguridad de la zona metropolitana durante el Mundial mientras Jalisco continúa enfrentando una grave crisis de desapariciones y rezago forense.

Periodistas enfrentaron agresiones y obstáculos para documentar

El control del espacio público también impactó el trabajo de la prensa independiente.

Ariana Quiroz, de la Red Nacional de Organismos Civiles de Derechos Humanos “Todos los Derechos para Todas, Todos y Todes” (Red TDT), denunció detenciones arbitrarias, bloqueos a coberturas periodísticas y daños a equipos utilizados para documentar protestas y operativos.

Durante el periodo analizado se registraron, además, 11 agresiones contra mujeres periodistas, entre ellas hechos de violencia física, psicológica y sexual, presuntamente cometidos en su mayoría por funcionarios públicos.

Gabriela Guzmán, abogada de El Poder del Consumidor, señaló que la realización del Mundial también tuvo consecuencias para los derechos a la salud y a la alimentación de niñas, niños y adolescentes.

De acuerdo con la especialista, empresas patrocinadoras de la FIFA, entre ellas Coca-Cola, desplegaron campañas publicitarias que vincularon bebidas azucaradas con figuras del futbol y narrativas de éxito deportivo.

Las organizaciones advirtieron que este tipo de publicidad contribuye a generar un ambiente obesogénico y busca fortalecer la fidelidad hacia determinadas marcas entre poblaciones particularmente vulnerables.

Al concluir la presentación, las organizaciones señalaron que el informe busca establecer una línea base para documentar las consecuencias sociales y de derechos humanos que dejó el Mundial 2026 en México.

También exigieron rendición de cuentas para evitar que las violaciones cometidas en el contexto de un mega evento internacional se normalicen o permanezcan impunes. 

Madres y padres de los 43 de Ayotzinapa se reúnen con Hugo Aguilar en la SCJN

STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Alexa Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Sago Romero / Somos El Medio / Ahora Radio Mx / Ahora Noticias Mx 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción 

A un día de cumplirse 12 años del crimen de Estado, madres y padres de los normalistas se manifestaron frente a la SCJN y se reunieron con el ministro presidente Hugo Aguilar. Según informaron las familias, Aguilar se comprometió a revisar los amparos del caso, entre ellos el que ordena al Ejército entregar 853 folios de inteligencia.

Ciudad de México, 25 de septiembre 2026.- Este viernes 25 de septiembre, a un día de que se cumplan 12 años de la desaparición forzada de los 43 estudiantes de la Escuela Normal Rural “Raúl Isidro Burgos” de Ayotzinapa, Guerrero, las madres y padres de las víctimas se movilizaron a las afueras de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), en el Centro Histórico de la Ciudad de México. Los acompañaron delegaciones estudiantiles de diversas normales rurales del país. 

La jornada de protesta inició alrededor del mediodía en la calle de José María Pino Suárez, donde arribaron autobuses con estudiantes para realizar un mitin. A su llegada, les manifestantes expresaron su rechazo ante el cerco de vallas metálicas instalado por las autoridades en el perímetro del recinto judicial y de Palacio Nacional. En respuesta, les normalistas realizaron intervenciones en el piso y en las vallas metálicas con frases como “FUE EL ESTADO”, “Nos Faltan +43” y “Ayotzi Vive”. 

Durante el mitin al exterior, familiares de los estudiantes desaparecidos manifestaron la urgencia de sostener un diálogo directo con el Poder Judicial de la Federación. Señalaron que esta institución del Estado tiene una responsabilidad sustancial en el avance del caso, porque procesa amparos y causas penales decisivas. 

Tras la exigencia en las calles, una comisión integrada por madres, padres y representantes legales fue recibida en el palacio de justicia por el ministro presidente de la SCJN, Hugo Aguilar Ortiz. Al término de la reunión, el equipo legal y las familias ofrecieron un informe sobre los puntos abordados. 

Ayotzinapa en la Suprema Corte: los amparos pendientes

Isidoro Vicario Aguilar, abogado integrante del Centro de Derechos Humanos de la Montaña Tlachinollan y representante de las familias, destacó que la intervención del máximo tribunal es indispensable para acelerar la resolución de los amparos pendientes.

En particular, hizo énfasis en la urgencia de que se cumpla el fallo emitido el 19 de febrero de 2026 por el Juzgado Quinto de Distrito en Materia Administrativa en la Ciudad de México, derivado de un amparo que las familias promovieron en 2023.

De acuerdo con el abogado, dicha sentencia ordena a la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) entregar alrededor de 853 folios de inteligencia militar a la Comisión para la Verdad y Acceso a la Justicia en el caso Ayotzinapa (COVAJ) y al Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI). Esos folios fueron generados en 2014 por el Centro Regional de Fusión de Inteligencia (CFRI) con sede en Iguala.

A pesar de la resolución, la SEDENA no ha acatado la orden judicial y se inconformó con el fallo. Ante esto, el ministro presidente de la SCJN asumió el compromiso de revisar y analizar los expedientes de amparo vigentes para que se resuelvan con celeridad.

Las familias también reiteraron la trascendencia de mantener firme la sentencia del Tribunal Colegiado dictada en 2018. Ese fallo echó abajo jurídicamente la denominada “verdad histórica”, formulada durante el sexenio de Enrique Peña Nieto por el exprocurador Jesús Murillo Karam, al acreditar que se fundamentó en declaraciones obtenidas bajo tortura a personas detenidas.

El asunto relacionado con esa sentencia fue atraído por la Suprema Corte y turnado a la ponencia de la ministra Yasmín Esquivel Mossa. Aguilar Ortiz se comprometió a gestionar una reunión formal entre ella y los familiares. 

“Fue un crimen de Estado”: las voces de las familias 

Durante las intervenciones frente a la Suprema Corte, las familias de los normalistas manifestaron su indignación ante la falta de avances sustanciales a casi 12 años de los hechos cometidos la noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014 en Iguala, Guerrero.

Magdalena, madre de Antonio Santana Maestro, uno de los 43 estudiantes desaparecidos, dirigió un mensaje crítico a las autoridades federales. Señaló que los informes presentados hasta la fecha no ofrecen respuestas sobre el paradero de sus hijos:

“En estos momentos se está encubriendo al Ejército, al Ejército que es quien cometió este crimen de Estado. No olvidamos que ellos tienen mucho que ver y queremos que nos entreguen los folios. Se sabe que 25 muchachos fueron ingresados a las instalaciones del cuartel militar en Iguala. Exigimos que hagan su trabajo. Le quieren echar la culpa al crimen organizado, pero no es posible que quieran quitarle la responsabilidad al Ejército sabiendo que fue un crimen de Estado”.

Por su parte, don Bernabé Abraján, padre de Adán Abraján de la Cruz, reafirmó la determinación del movimiento de no parar las protestas hasta obtener verdad y justicia:

“A casi 12 años sin saber el paradero de nuestros hijos, le hemos exigido al Estado, porque fue el Estado quien se los llevó, quien asesinó a tres personas civiles y dejó a un joven en coma. Hemos estado con el gobierno, pero sin embargo no nos dan ninguna respuesta, hemos estado patinando en las mismas líneas. Nosotros como padres vamos a seguir adelante hasta saber la verdad”. 

Asimismo, representantes de la Federación de Estudiantes Campesinos Socialistas de México (FECSM) y de la Normal Rural de Ayotzinapa sostuvieron que, a tres sexenios de distancia, el gobierno mexicano no ha mostrado voluntad para resolver el caso. Esa falta de voluntad, dijeron, mantiene lugares vacíos en los hogares de las 43 familias.

Las familias concluyeron el mitin con un llamado a la sociedad civil y a las organizaciones sociales a sumarse a la Marcha Nacional que se llevará a cabo este sábado 26 de septiembre a las 16:00 horas. La marcha partirá del Ángel de la Independencia con destino al Zócalo de la Ciudad de México. 

Normalistas de Atequiza marchan en Guadalajara a 12 años de la desaparición de los 43 de Ayotzinapa

STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Alexa Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Yohan Rodríguez Saldaña / Somos El Medio / Ahora Radio Mx / Ahora Noticias Mx 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción / Foto: Especial 

Estudiantes de la Escuela Normal Rural de Atequiza recorrieron las calles de Guadalajara para exigir verdad y justicia por los 43 normalistas desaparecidos de Ayotzinapa.

Guadalajara, Jalisco, 24 de septiembre de 2026. Estudiantes de la Escuela Normal Rural de Atequiza conmemoraron los 12 años de la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, ocurrida la noche del 26 de septiembre de 2014.

Lizbeth, vocera y alumna de la Escuela Normal Rural de Atequiza, explicó que la comunidad estudiantil recuerda esta fecha con indignación y que cada año se moviliza en Guadalajara para exigir verdad y justicia: 

“Esta marcha se conmemora cada año por nuestros hermanos normalistas, y desde Guadalajara salimos a protestar por ellos que nos hacen falta”. 

La vocera también pidió a las y los jaliscienses sumarse a esta jornada de lucha y continuar exigiendo verdad y justicia: 

“Y a 12 años de estas desapariciones, pues no se tiene alguna respuesta, ni siquiera la verdad como tal. Algunos dicen que ya se ha descubierto una verdad histórica de la que se está tratando en este momento porque se han descubierto otras verdades, donde hubo participación por las fuerzas militares, entonces sí podemos decir que se ha resuelto algo, aunque no del todo”. 

La alumna también destacó que, a lo largo de los años, la Normal Rural de Atequiza ha enfrentado carencias que, afirmó, deben ser atendidas por las autoridades estatales: 

“La institución como tal sí tiene ciertas carencias, como por ejemplo, las paredes, los techos, las puertas de los dormitorios. Y pues aquí también hay muchas decadencias y desde hace tiempo hemos estado pidiendo recursos y apoyo para el comedor. Sí, tenemos un comedor, pero no quiere decir que tengamos una buena alimentación o que tengamos todos los recursos para solventar el gasto”, denunció.

Antes de iniciar la marcha, Lizbeth señaló que la comunidad estudiantil también está preocupada por la crisis de desapariciones en Jalisco: 

“No olvidemos que también vivimos en uno de los primeros estados con mayor porcentaje de personas desaparecidas, en especial jóvenes”. 

La movilización comenzó a las 6 de la tarde en el Parque Rojo y avanzó por avenida Juárez hasta llegar a Palacio de Gobierno. Al arribar al lugar, estudiantes de la Escuela Normal Rural de Atequiza compartieron un pronunciamiento por los 12 años de la desaparición de los estudiantes de Ayotzinapa: 

“Han pasado 12 años desde que fueron privados de su libertad esos 43 estudiantes y aún no hay justicia y verdad para ellos. ¿Por qué, como sociedad, no nos sigue indignando a todos esto?”. 

Uno de los estudiantes cerró el pronunciamiento con un mensaje de solidaridad hacia los normalistas que saldrán a marchar el 26 de septiembre:

“Desde la Escuela Normal Rural de Atequiza nos solidarizamos con nuestros hermanos y compañeros de Ayotzinapa, que a pesar de que ya hayan sido 12 años, siguen la lucha por la verdad y justicia de los 43 estudiantes. ¡Ayotzinapa vive, vive!”.

Finalmente, estudiantes se concentraron alrededor de una manta roja y lanzaron consignas hasta dar por terminada la movilización. 

Padres y madres de los 43 de Ayotzinapa se manifiestan en la CNDH; exigen sea investigado el ejército mexicano

STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Arturo Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Sago Romero / Somos El Medio / Ahora Radio Mx / Ahora Noticias Mx 

Ayotzinapa 12 Años de la Desaparición de los 43 Normalistas

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción 

A casi 12 años de la desaparición de los 43 normalistas continúa la falta de claridad en la investigación, denunciaron familiares de los estudiantes de Ayotzinapa, Guerrero.

Ciudad de México 24 de septiembre 2026.- Este jueves, a dos días de que se cumplan 12 años de la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa, madres, padres, familiares y delegaciones de distintas normales rurales del país se concentraron a las afueras de la sede de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), en Periférico Sur, como parte de la jornada Ayotzinapa, 12 años de lucha, 43 la luz que no se apaga. 

La movilización responde al rechazo de las familias a la Recomendación 208VG/2026, emitida por la CNDH. En el documento, el organismo sostiene que no existe evidencia objetiva suficiente para atribuir a la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) una participación institucional en la desaparición de los estudiantes, conclusión que ha sido rechazada por las familias. La propia CNDH ha sostenido posteriormente que su recomendación no representa una exoneración del Ejército.

Durante el mitin, los normalistas denunciaron la falta de respuestas desde la administración anterior y señalaron la persistente negativa de las autoridades para investigar a fondo la actuación del Ejército Mexicano. Recordaron que existen elementos dentro de las investigaciones que consideran relevantes, entre ellos el caso de Julio César López Patolzin, uno de los 43 estudiantes desaparecidos, quien era soldado y realizaba labores de inteligencia militar dentro de la Normal de Ayotzinapa bajo la apariencia de estudiante. 

Asimismo, las familias hicieron un llamado directo a los medios de comunicación y a la sociedad civil a no abandonar la cobertura del caso ni banalizar la exigencia de justicia. Pidieron evitar que Ayotzinapa sea utilizado únicamente con fines de viralidad o para obtener alcance en redes sociales y enfatizaron que el caso no se reduce al 26 de septiembre: Ayotzinapa, señalaron, debe estar presente todos los días.

En el transcurso de la protesta se realizaron intervenciones gráficas en el pavimento y en las rejas perimetrales del recinto oficial, con consignas como “CNDH PROTECTOR DEL EJÉRCITO”, “+43” y “Nos faltan 43, Ayotzi vive”.

La manifestación transcurrió de manera pacífica y sin incidentes; el contingente comenzó a retirarse de las inmediaciones de la Comisión cerca de las 14:30 horas. La protesta marcó el inicio de las actividades de la jornada de lucha en la Ciudad de México, de cara a la marcha nacional del próximo 26 de septiembre. 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción  

La noche de Iguala 

La noche del 26 y la madrugada del 27 de septiembre de 2014, en Iguala, Guerrero, estudiantes de la Normal Rural Raúl Isidro Burgos de Ayotzinapa fueron atacados por corporaciones policiales en distintos puntos del municipio. Los normalistas denunciaron agresiones con armas de fuego para obligarlos a descender de los autobuses, así como sometimientos directos por parte de elementos policiales. Durante esa madrugada intentaron convocar a una conferencia de prensa en el lugar de los hechos, que no pudo realizarse debido a un nuevo ataque armado en el sitio donde se encontraban las unidades.

Aquella jornada dejó seis personas asesinadas, decenas de personas heridas y 43 estudiantes desaparecidos. A casi 12 años de los hechos, investigaciones e informes independientes, como los elaborados por el Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes (GIEI), han documentado que los movimientos de los estudiantes fueron monitoreados, que integrantes del 27/o Batallón de Infantería tuvieron acceso a información a través del C4 y que existieron omisiones en la entrega de información relevante para las investigaciones. Estos elementos mantienen la actuación del Ejército como una de las líneas centrales en las exigencias de verdad y justicia de las familias. 

Norma Alicia Moreno: 40 años de impunidad

STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Meltem "Brisa Suave de Verano" Córdova B / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Martha Olivia López Medellín / Ignacio Rodríguez Reyna / Somos El Medio / Ahora Radio Mx / Ahora Noticias Mx 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción 

Asesinada a los 24 años, la reportera y columnista tamaulipeca fue la primera mujer periodista víctima de violencia letal en México 


El meteorológico avisó desde temprano. Ese 17 de julio de 1986 sería un día bien caliente en Matamoros, Tamaulipas: los termómetros ya marcaban 28 grados centígrados cuando aún no eran ni las siete de la mañana.  

David López del Cid, jefe de Redacción de El Popular, caminaba a esa hora rumbo a las oficinas del diario. Una camioneta tocó el claxon a su paso. Ernesto y Norma lo saludaron y agitaron levemente sus manos. 

Yo también iba en camino hacia el periódico. Me había entretenido en casa y llevaba un retraso de unos 10 minutos. Llegaría tarde, después de las 7 de la mañana, la hora de entrada a un vespertino que debía estar circulando en las calles a las 12:30.   

Bajé rápidamente de la pesera en la calle Primera, en la ruta que llega hasta el Puente Internacional Nuevo con Brownsville, Texas. Un inusual silencio se percibía, poca gente caminando: apresuré el paso para cubrir los 100 metros que faltaban.  

A la distancia, alcancé a ver que sobre la calle Vizcaya estaba la pequeña camioneta Ford Bronco del director Ernesto Flores Torrijos, con la puerta del copiloto abierta. También la de él.  

En el exterior yacían los cuerpos de él y de Norma Alicia Moreno Figueroa, la jefa de información de El Popular. Ernesto estaba bocarriba, con los brazos extendidos a los lados; ella quedó acurrucada, sobre el pavimento, pegada a la llanta trasera. 

Cuando corrí hacia la camioneta, el subdirector José Ángel Leal me detuvo: “No te puedes acercar, ya viene la policía en camino: están muertos”. 

La policía informó más tarde que dos hombres vestidos con ropa deportiva los esperaban, que al verlos llegar se dirigieron hacia ellos y los asesinaron: a él con 23 impactos, a ella con 12, ambos con tiro de gracia. Utilizaron armas calibre 45 y 9 mm.  

El Popular había estrenado unos tres meses antes sus nuevas oficinas en la esquina de la calle Tipo A con la calle Vizcaya, en la Colonia Bancaria, a un costado de un deportivo, frecuentado habitualmente por empleados bancarios que vivían en los alrededores. 

Y aunque era una zona transitada, ningún vecino atestiguó el crimen. Nadie vio nada en la escena. “Sólo escuchamos muchos disparos”, dijeron algunos. 

Minutos después del asesinato, la redacción se encontraba en shock. Los reporteros apenas conversábamos y sollozábamos, sin entender lo que estaba pasando. Una sensación de frustración y miedo se extendía por la oficina. 

López del Cid, el jefe de redacción, un hondureño llegado a la frontera unos 15 años antes, recorría los escritorios y nos alentaba a que continuáramos escribiendo en las enormes máquinas Remington: “Hay que seguir, el periódico tiene que salir”. 

Minutos antes, el subdirector Leal y López del Cid se habían reunido con Amelia Flores, la esposa de Ernesto Flores, y habían acordado que el vespertino debía salir ese jueves.  

“Aunque sea tarde, es lo que Ernesto hubiera querido y no les vamos a dar el gusto de callar”, repetía. Ese día se imprimió la edición 957. 

El Popular salió a las calles a las 16 horas con fotografías que mostraban explícitamente los dos cuerpos.  

Ernesto y Norma se sumaban a una pequeña lista de periodistas asesinados que no pararía de crecer hasta este 2026, cuando los nombres se acumulan y suman más de 181 sólo del año 2000 a la fecha.   

El caso de Norma tendría una característica particular: ella, una joven de 24 años, sería la primera mujer periodista en México víctima de violencia letal.  

Cuarenta años han pasado desde entonces, 40 años de plena impunidad. 

El 16 de mayo de 1986, Norma Alicia había terminado un tercer cigarrillo y la quinta nota del día con un dejo de fastidio: 

“Otra vez van a parar las clases y otra vez el gobierno va a hacer lo mismo de siempre… ni verlos ni escucharlos; lo bueno es que eso pasa en el sur del país, aquí en el norte son bien agachones”. 

 La jefa de información de El Popular terminaba la mitad de su jornada en el vespertino y se dirigía a almorzar a uno de sus lugares preferidos: “Aquí es Don Simón”, en la esquina de la calle Primera y Terán, a unos 10 minutos del periódico y a pocos metros de la casa de sus padres. 

Como parte de mi entrenamiento como reportera, esa semana me tocaba acompañarla. “Vamos a pasar a ver a mi mamá”, me dijo Norma, quien, a pesar de que se había independizado unos años antes, siempre estaba cerca de su familia.  

Laurentino Moreno y Margarita Figueroa tuvieron seis hijos, de los cuales Norma Alicia era la mayor. Vivían en la calle 4 y Guerrero, en el centro de Matamoros. Él se dedicaba a la pesca y la madre era ama de casa. 

Ese día, Norma subió a su Renault color azul y tomó la calle Primera. Unas cinco cuadras más adelante, a la altura de la Central de Autobuses, las paredes empezaron a estar inusualmente llenas de anuncios de papel.  

Al avanzar, crecía el número de volantes. A medida que nos acercábamos a la casa de sus padres, la cantidad aumentó enormemente. Cientos de volantes en postes, en paredes, en los aparadores de comercios. 

Finalmente, detuvo el auto y pudimos ver de cerca las hojas: se reconoció con sus facciones serias, su cabello corto y su camisa blanca. El panfleto decía:  “Conózcala, es una mala persona, se dice periodista y además es lesbiana”. 

La ruta de los panfletos terminaba en casa de sus padres. Quedé impactada.  

Sentí impotencia, dolor y vergüenza por lo que acaba de leer. 

Ella decidió no bajar a saludar a sus padres y sólo me dijo: “Te voy a regresar al periódico”. A partir de ese momento, Norma dejó de visitar a su familia y amigos; los compensaba con llamadas. Le preocupaban en particular sus tres hermanas y sus dos hermanos.  

Muestra de la cercanía con sus hermanas es una foto que alguna vez me compartió: las cuatro mujeres aparecen con una playera blanca idéntica, estampada por el frente con un colorido tucán, que Norma les había traído como recuerdo de su visita de seis semanas en Ecuador, a donde había ido a hacer una estancia profesional.  

A partir del primer aviso, la seriedad de Norma se convirtió en hosquedad y tristeza. Doña Margarita contaba que su hija evitaba el contacto:  

“Cuando aparecieron los volantes pegados en las paredes, fue un golpe terrible para mí y para mi hija. No podía yo creer que la atacaran de esa forma. Me dolió mucho. Nunca le hice ningún comentario porque no quería hablar conmigo; creo que a ella le dolía lo que se dijera por sus hermanos, por nosotros. Desde esa fecha sentí una angustia, una tensión muy grande, le pedía a Dios que no le fuera a pasar nada a mi hija, que solo quedara en eso”, le compartió en una entrevista a Virginia Castillo, directora de la revista Gente, en la edición de julio de 1992, seis años después del doble homicidio. 

Los panfletos, de acuerdo con el testimonio de varios reporteros de aquel entonces, se elaboraron en la imprenta municipal que dependía de la oficina de Comunicación Social del ayuntamiento de Matamoros, encabezado en ese momento por Jesús Roberto Guerra Velasco, sobrino de Juan Nepomuceno Guerra Cárdenas, “Don Juan”, fundador del Cártel del Matamoros. 

Los panfletos dejaron un rastro. No sería el único.  

En junio de ese mismo 1986, tres semanas después de la pega de los panfletos, la intentaron secuestrar. Mientras circulaba por la calle Primera, a una cuadra del periódico El Bravo, un grupo de jóvenes le cerró el paso a su auto; ella se bajó y corrió a refugiarse en las instalaciones del diario. 

Y había otros incidentes: tres semanas después del asesinato, el periodista Elías Chávez publicó en la edición 509 de la revista Proceso: “Hace poco más de un año Norma intentó entrevistar al presidente municipal, quien le reclamó algunas publicaciones y terminó echándola de su oficina a empellones”. 

El acecho aumentaba sobre Norma y sobre El Popular, cuyo director le había comentado a su esposa unos 15 días antes del asesinato que tanto él como la jefa de Información recibían llamadas telefónicas de amenazas.  

El reportero de Proceso reprodujo lo que Amelia Gil, la viuda de Flores, le contó:  

–Me van a chingar –dijo Ernesto.  

–¿Por qué? –preguntó ella.  

–Porque no tengo cola que me pisen. Sólo matándome podrán callarnos. 

Matamoros, ese pequeño punto en la frontera con Estados Unidos, anunciaba ya desde esos años, sin que muchos supieran leerlo, lo que vendría después para México cuando el poder político y el crimen organizado se funden en un abrazo cómplice.  

Muy lejos de la capital y con Brownsville, Texas, a unos metros, la ciudad se convirtió desde la segunda década del siglo XX en un trampolín para contrabandear whisky durante la Prohibición en aquel país y para construir enormes e ilícitas fortunas de este lado de la frontera.  

Uno de los beneficiarios del comercio de alcohol fue un oscuro personaje: Juan Nepomuceno Guerra Cárdenas, quien desde esos años levantó una empresa criminal que dominó la prostitución, el juego, el robo de autos, el tráfico de armas y otras variantes del submundo de la ciudad durante décadas.  

“Ya desde entonces [Juan N. Guerra] había descubierto que manejar policías, políticos y jueces era condición indispensable para que sus negocios florecieran”, escribió el periodista Miguel Ángel Granados Chapa en octubre de 1991, una década antes de que el “poderoso magnate de negocios ilegales” falleciera en el 2001. 

Desde su silla de ruedas y protegido por la penumbra en su bar Piedras Negras, Juan N. Guerra controló con mano dura su feudo y una vez que la edad se le vino encima encargó a dos de sus sobrinos la operación de sus negocios y auspició a Juan García Abrego, uno de sus ellos, para que entrara al de la droga.  

Al otro de sus sobrinos, Jesús Roberto Guerra Velasco, le facilitó los contactos y la red familiar de influencia política para llegar postulado por el PRI a la Alcaldía de Matamoros en 1984. 

Los años 80 significaron para Juan García Ábrego un giro dramático en su vida. De contrabandista y hombre de máxima confianza de su tío, pasó a organizar el tráfico en gran escala de cocaína colombiana a Estados Unidos.  

Jefe nato y fundador del Cártel de Matamoros, pronto expandió sus operaciones hasta ser conocido como Cártel del Golfo.  

En esos años de bonanza criminal, García Ábrego consiguió el dudoso honor de ser el primer narcotraficante con sede en México en ser incluido en la lista de los 10 más buscados del FBI.   

Aunque nació el 13 de septiembre de 1944 en Texas, fue hasta el 17 de mayo de 1965, a los 21 años de edad, que obtuvo el certificado de nacimiento estadounidense. 

A partir de entonces, el 17 se convirtió en su día favorito, según confió a sus allegados. Coincidentemente, ese día dejó una dolorosa huella en la frontera: 

  • El 17 de junio de 1986 fue asesinado Jorge Brenes, editor de los periódicos El Río y Frontera, en Reynosa, Tamaulipas.  
  • El 17 de julio de 1986 fueron asesinados Ernesto Flores Torrijos y Norma Moreno Figueroa, en Matamoros. 
  • El 17 de mayo de 1991 ocurrió una masacre en el penal de Matamoros, con un saldo de al menos 20 muertos y 50 heridos, por la pugna abierta de García Ábrego con Oliverio Chávez Araujo, entonces interno en esa prisión, por el control del tráfico de cocaína. 

Hoy, García Ábrego, actualmente de 81 años, se encuentra recluido en el penal federal Hazelton, en el estado de Virginia, cumpliendo una condena de 11 cadenas perpetuas. 

La edición de El Popular del 20 de agosto de 1984 ya advertía lo que podía pasar. Ese día el periódico publicó un telegrama dirigido a Manuel Bartlett Díaz, entonces secretario de Gobernación. El telegrama decía:  

“Elevamos enérgica protesta, motivo, maltratos de hecho y de palabra por parte del C. JESÚS ROBERTO GUERRA VELASCO, Presidente Municipal de esta ciudad de Matamoros, en agravio de la C. NORMA MORENO, reportera del periódico El Popular, hechos ocurridos el sábado 18 del presente en las oficinas de Prensa del Palacio”.  

Y pedía la intervención urgente de Bartlett Díaz ante el “temor fundado” de que se produjeran “acciones más graves, virtud amenazas en tal sentido”.  

Lo firmaba el propio Ernesto Flores Torrijos, en su calidad de presidente del Consejo de Administración del Periódico El Popular, dos años antes de que él mismo y Norma Alicia fueran asesinados a las puertas del diario.  

Esa alerta no se atendió a pesar de que Bartlett Díaz recibió directamente un reporte del agente de la Dirección Federal de Seguridad destacado en Matamoros, adscrito al “Sector Especial”.  

La tarjeta, con fecha 21 de agosto de 1984 y con hora de elaboración de las 17:00, quedó sepultada entre decenas de miles de hojas amarillas, reportes políticos, informes de espionaje y registros de toda clase de actividades políticas y sociales.  

Casi 40 años después, los investigadores del Mecanismo para la Verdad y el Esclarecimiento Histórico (MEH), instancia creada y adscrita a la Subsecretaría de Derechos Humanos de la Secretaría de Gobernación en el tramo final del gobierno de Andres Manuel López Obrador, encontraron esa tarjeta en el Archivo General de la Nación.  

Y junto con ella localizaron una ficha que hacía constar que Jesús Roberto Guerra Velasco pertenecía a una corporación policiaca federal antes de ocupar la presidencia municipal. El alcalde tenía la placa número 976 que lo acreditaba como agente de la Dirección Federal de Seguridad. Era uno de los suyos.

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Los asesinatos de Ernesto y Norma Alicia ocurrieron en un contexto de confrontación entre los integrantes del grupo criminal que daría origen al Cártel del Golfo.  

En mayo de 1984 un grupo armado bajo el mando de uno de los hombres más cercanos a Juan N. Guerra emboscó a un antiguo colaborador de éste de nombre Casimiro El Cacho Espinoza, a quien se le atribuía haberse indisciplinado.    

Herido de bala, Casimiro Espinoza se refugió en la Clínica Raya, de Matamoros. “Dos días después, el mismo grupo armado regresó a rematarlo. El saldo fue una masacre, con cinco pacientes de la clínica asesinados, y la fuga de El Cacho, quien murió dos días después en un hospital en Monterrey”.  

Los investigadores del MEH recuperaron un reportaje de la revista Proceso publicado en 1986 que apuntaba hacia los autores intelectuales del crimen. 

“Aunque todo el mundo conocía el fondo del problema, sólo Ernesto Flores se atrevió a denunciarlo en El Popular. Más aún, publicó una foto de ‘Don Juan’ –Juan N. Guerra– el patriarca de La Familia, a quien señaló como uno de los principales sospechosos de responsabilidad en la matanza de la Clínica Raya. Desde entonces –aseguraron periodistas de Matamoros entrevistados por Proceso–, Ernesto ‘firmó su sentencia de muerte’”.

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La tarde del 12 de enero de 1984 los agentes de la Dirección Federal de Seguridad destacados en Matamoros dejaron constancia de una nota publicada en la edición de ese día, en la que el director de El Popular denunció que fue detenido con el propósito de que el periódico dejara de realizar señalamientos críticos hacia el desempeño de la Policía Judicial Federal.  

En una nota titulada “La Judicial Federal detuvo ilegalmente al presidente del periódico El Popular”, el vespertino denunció en su edición de ese día que elementos de esa agrupación policiaca interceptaron por la mañana el vehículo de Ernesto Flores, lo intimidaron, lo llevaron a unas oficinas y lo “quisieron acusar falsamente de un ilícito”. 

En su reporte rescatado por los investigadores del MEH, los agentes de la DFS transcribieron la parte sustantiva de la nota:   

“Los reporteros de El Popular lograron conocer que los agentes de la Judicial Federal sirvieron de instrumento para intimidar al presidente de esta casa editora para que no continuemos señalando los hierros (sic) de estas corporaciones armadas que se han convertido en los enemigos públicos principales de la sociedad”.  

Para nadie es desconocido, argumentaba la nota, “que la Policía Judicial Federal es la que tiene nexos con verdaderos delincuentes, a quienes brindan protección mediante una cuota económica”.

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Todo empezó con la poesía. Norma Alicia Moreno Figueroa tenía 16 años cuando el gusto por escribir poemas la llevó a dejar la pena a un lado y a enviar algunos de los que había escrito a Alma Delia Treviño, la coordinadora del suplemento dominical del periódico El Bravo, el diario más importante en Matamoros.  

El atrevimiento dio resultado. Se los publicaron. Pronto logró una cita con el director del medio, quien, a cambio de publicarle algunos de los poemas, la incorporó a la sección de Sociales.  

Era 1978 y Norma Alicia se embarcaba inesperadamente en el periodismo. Al paso de algunos meses, luego de aprender a esquemar las páginas, a titular las notas y a editarlas, se convirtió en la coordinadora del suplemento.   

Pero no duró demasiado en el puesto. Se aburría pronto. Sus tareas “periodísticas” se limitaban a cubrir eventos sociales: bodas, fiestas de quinceaños, reuniones de asociaciones civiles y temas por el estilo.  

Eso no iba con lo que ella esperaba, así que decidió dar un giro absoluto en su vida. Norma Alicia se incorporó a uno de los movimientos religiosos que proliferaban en Matamoros, como en casi toda la frontera norte del país.  

Se sumó a la llamada Familia Internacional, conocida originalmente como “Los Niños de Dios” (Children of God), un grupo que posteriormente enfrentó graves acusaciones de maltratos, abuso sexual y lavado de cerebro.  

La madre recordó esa etapa en la entrevista con la revista Gente: “No nos avisó, después nos mandó una carta diciéndonos lo que estaba haciendo. En el periódico les dejó una carta de despedida muy bonita donde se expresaba bien de su familia y de todos sus compañeros de trabajo; regresó y venía predicando, quiso convencernos de que entráramos a esa religión, traía dinero, hasta me regaló dos mil pesos por el 10 de mayo”. 

Un par de años después de que se enroló en el movimiento religioso, regresó a la ciudad y quiso retomar el periodismo. Buscó a Alma Delia Treviño, quien le ayudó a incorporarse como reportera en la estación XEEW Radio, propiedad del empresario y político Jorge Cárdenas González, quien fue diputado federal y dos veces presidente municipal de Matamoros.  

Le asignaron la cobertura de las fuentes políticas, que reportó para esa estación radiofónica durante un par de años, pero las restricciones y la censura que le imponían los directivos la forzaron a buscar nuevamente una salida.  

Se encontró entonces con Ernesto Flores, quien había fundado El Popular y le ofreció irse a trabajar con él. Ya corría 1984 y Norma Alicia tenía sólo 22 años.  

“El señor Ernesto le insistía en que fuera a trabajar, pero ella le decía que si aceptaba tenía que ser bajo sus propias condiciones, o sea que no le fueran a cortar lo que ella escribía”, contó doña Margarita. 

Norma Alicia aceptó la oferta. Aparte de ser jefa de Información del vespertino escribiría una columna política, titulada “Buscando Caminos”.  

Con un tono desenfadado, hacía críticas a las autoridades locales, particularmente al alcalde Guerra Velasco; se hacía eco de denuncias de corrupción en las aduanas de Matamoros, en la policía; abordaba la manera en que los grupos criminales dedicados ahora al narcotráfico actuaban con total impunidad en el estado; y criticaba al entonces presidente Miguel de la Madrid (“…seguirá siendo feliz, encantado con su investidura de Presidente de la República, no se tocará el corazón para volver a salir de viaje y gastar y dejar que sus colaboradores gasten el dinero que con sacrificios pagan los contribuyentes”).  

Y aunque ahora es casi imposible encontrar más de un puñado de sus columnas, unos días después de su asesinato el corresponsal de la revista Proceso en esa ciudad fronteriza dejó constancia de qué trató la última columna publicada por la periodista.  

En ella apuntó directamente a la Policía Municipal: del jefe de ese cuerpo dijo que había “conseguido el puesto sólo por ser el chofer del alcalde” y del subjefe de la corporación comentó que era un “delincuente y matón a sueldo”. 

Para su familia no pasaban inadvertidos los riesgos que corría: pero Norma, comentó su madre en la revista Gente, quería cambiar las cosas, “quería que los políticos rindieran cuentas a la gente; quería cambiar la forma de algunos funcionarios, quería algo bueno para su pueblo. Por eso criticaba muy abierto, muy directo”.  

La madre le pedía que escribiera con pseudónimo, pero la respuesta de Norma no dejaba mucho margen: “Me contestaba que eso no iba con ella, que eso era de cobardes”. 

El asesinato de Ernesto Flores y Norma Moreno había sido precedido por la ejecución exactamente un mes antes de Jorge Brenes Araya, médico y editor de los periódicos El Río y Frontera de los municipios de Río Bravo y Reynosa, ampliamente conocido en Reynosa. 

El ataque contra ellos sacudió a la comunidad periodística de Matamoros, en la que había un creciente temor por la cercanía y complicidad entre crimen, políticos y policías.  

Para la comunidad periodística, los antecedentes apuntaban a que el asesinato estaba ligado al hecho de que El Popular había publicado notas que molestaban a La Familia. Así lo describió el periodista Elías Chávez: 

“La Familia. Así llaman a la mafia encabezada por Juan N. Guerra y sus sobrinos –lugartenientes– Juan García Ábrego y Jesús Roberto Guerra Velasco, éste último presidente municipal de Matamoros. Dueña del poder económico y político, con matones a su servicio, La Familia controla todo en Matamoros: negocios lícitos e ilícitos, incluidos el narcotráfico, el contrabando, el robo de autos.”      

“Entre otros negocios, la mafia controla directa o indirectamente, los periódicos de Matamoros, excepto uno: El Popular, diario independiente cuyo director era Ernesto Flores y donde Norma Moreno –jefa de Información– publicaba una columna diaria”.  

La respuesta de las autoridades no pasó más allá de las palabras habituales. El gobernador Emilio Martínez Manautou condenó el doble homicidio y ordenó que un grupo especializado de la Procuraduría de Justicia y de la Policía Judicial del Estado se abocara a la averiguación de los hechos. 

Lo mismo hizo el alcalde Jesús Roberto Guerra Velasco, según consignó una nota del periódico El Bravo, en la que dijo que el cabildo de Matamoros emitió un acuerdo para condenar los asesinatos y que estaba en comunicación con el procurador de Justicia del Estado.   

En cuanto se conoció la noticia del acribillamiento, las dos asociaciones de periodistas de la ciudad realizaron un plantón frente a la Presidencia Municipal y solicitaron al entonces presidente Miguel de la Madrid su intervención para que investigara los hechos.  

Y se reunieron ese mismo día con Felipe Flores García, entonces procurador de Justicia del Estado, quien pretendió tranquilizarlos con una frase que se deshizo inmediatamente en el aire, según publicó el periódico El Bravo un día después del asesinato: “No hay crimen perfecto, ni en el ánimo de las autoridades de justicia está la palabra impunidad”.  

Cinco años después no había ningún avance en la investigación.  

A instancias de la Unión de Periodistas Democráticos, organización que se había formado en esos años y que buscaba que se aclararan los crímenes cometidos en agravio de periodistas, la Comisión Nacional de Derechos Humanos emitió una recomendación al gobierno de Tamaulipas, para entonces encabezado por Américo Villarreal, padre del actual gobernador del mismo nombre.    

 Firmada por su primer presidente, Jorge Carpizo McGregor, la recomendación de la CNDH le recriminaba al gobierno de Tamaulipas hechos muy puntuales:  

 Primero. Que el agente del Ministerio Público inició la averiguación previa sin que de ella se hubiese obtenido resultado alguno que “permitiera identificar y, en su caso, detener a los presuntos responsables”. 

 Dos. Que sólo hasta nueve meses después del homicidio, ese mismo agente giró un oficio al director de la Policía Judicial para que éste “rindiera un informe respecto de la investigación del homicidio”. 

 Tres. Que más de cuatro años después del crimen en perjuicio de los dos periodistas el procurador de Justicia le informó a la CNDH que la averiguación previa “fue destruida en un incendio originado en el Centro de Readaptación Social de Matamoros” el 30 de agosto de 1990 y que se encontraba en proceso de reposición. 

Cuatro. La investigación “no sólo no acusa ningún avance”, sino que dado que el expediente original “fue destruido por el fuego” no existe manera de conocer “su grado y forma de integración”.  

Cinco. Al momento en que, según se afirma, la averiguación “se destruyó en un incendio habían transcurrido cuatro años sin que hubiera sido concluida”. Resulta claro, argumentó Carpizo en la recomendación, que en un hecho tan notoriamente importante y contando con un plazo tan largo no ha habido “la voluntad necesaria para llegar al total esclarecimiento de los hechos”.   

Seis. Desde que se informó a la CNDH que la averiguación previa se encontraba en proceso de reposición han pasado siete meses, plazo “más que suficiente para haber concluido el procedimiento”.  Carpizo recomendaba que el gobernador ordenara que se concluyera la reposición del expediente y que diera las instrucciones para que se iniciara o reiniciara la investigación del asesinato de Norma Moreno Figuero y Enrique Flores Torrijos. 

Tal dilación, concluía el presidente de la CNDH, constituye una “clara denegación de justicia que ofende y causa agravio a la sociedad. En el caso, el principio de la justicia pronta y expedita se va olvidando al paso de los años”. 

Tenía razón Jorge Carpizo McGregor. El caso se fue olvidando al paso de los años. Y los protagonistas tuvieron suertes distintas: Juan N. Guerra murió en 2001, Juan García Ábrego vivirá el resto de su vida en una prisión federal de Estados Unidos y Jesús Roberto Guerra Velasco fue candidato independiente a la alcaldía de Matamoros en 2015. Hoy es un próspero empresario de servicios funerarios en Tamaulipas.

Fuentes adicionales:  

López Medellín, Martha Olivia, Tamaulipas, la construcción del silencio. Cronología de periodistas asesinados 1986-2014, p.12. Libro digital, editado por Freedom House. 

Castillo Gustavo, “La historia del Cártel del Golfo”, La Jornada, 15 de marzo de 2003. 

Garay, M. “Mataron a balazos al propietario de los periódicos Río y Frontera, ayer”. El Bravo de Matamoros, 18 de junio de 1986. 

Periódico El Bravo de Matamoros, “Periodistas exigen esclarecimiento del doble crimen”, 18 de julio de 1986. 

Comisión Nacional de los Derechos Humanos, “Recomendación 52/1991 al gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Guerra. Caso: Ernesto Flores Torrijos y Norma Alicia Moreno Figueroa”, 18 de junio de 1991. 

Este es un proyecto en conjunto de Artículo 19 Oficina para México y Centroamérica y Fábrica de Periodismo