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Basura, negocio de más de 50 mil millones de pesos al año en México

STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Alexa Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Julio Gutiérrez / Meltem "Brisa Suave de Verano" Córdova S / La Jornada / Ahora Noticias Mx / Ahora Radio Mx 

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencia de Noticias Matrix / Por: Redacción 

Nadie piensa en la basura después de tirarla, sale de casa, alguien la recoge y prácticamente desaparece.

Foto: Imagen Ilustrativa / Agencia de Noticias Matrix 2026 / Laboratorio MTX-1 / MIA 3.1 

Detrás de esa simple acción está una actividad que mueve más de 50 mil millones de pesos anuales en México, emplea a miles de personas, pero también lleva a un cuestionamiento ¿qué hacer con cientos de toneladas de residuos que nadie quiere tener cerca pero que todos producen a diario? 

El basurero de Chilpancingo, Guerrero (que se incendió durante semanas en junio pasado), está al tope de su capacidad y se ha convertido en un foco de infección por el tratamiento inadecuado de los desechos. Foto Óscar Alvarado

José Eugenio Canche Rodríguez, habitante de Yucatán, fue más allá de darle su bolsa a un trabajador de limpieza y descubrió que el Basurero Municipal de la localidad de Kanasín opera de manera irregular, al mismo tiempo de representar un riesgo ambiental, principalmente para los acuíferos.

El 21 de julio presentó una denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y ante las autoridades ambientales en contra de Saneamiento SANA, la empresa concesionaria que opera el basurero.

Denunció que el sitio no cuenta con los sistemas de impermeabilización necesarios para un relleno sanitario; que los lixiviados –los líquidos que salen de los residuos—se van a una laguna, que los desechos quedan expuestos al aire libre y que la empresa tiene planes de expandirse.

SANA afirmó a La Jornada que: el sitio cumple con las normas ambientales y que la Profepa levantó su clausura en mayo de 2026 después de comprobar que el sistema para recoger y manejar los líquidos que genera la basura funcionaba correctamente. Dice que cuenta con sistemas para controlar los gases que produce la descomposición de los residuos y que puede aumentar su capacidad sin ocupar nuevas áreas. 

Kanasín es especialmente delicado porque está cerca del Anillo de Cenotes, una zona donde el agua de lluvia se filtra con facilidad hacia el subsuelo. Si los líquidos contaminantes de la basura llegan al suelo, pueden alcanzar el agua subterránea con mayor facilidad.

El ciclo de la basura, o como se le conoce técnicamente, de los residuos sólidos urbanos, no termina cuando se entierra. Es una industria que genera alrededor de 3 mil millones de dólares anuales (más de 51 mil millones de pesos) en nuestro país, estima Ricardo Medina Calvario, presidente del Colegio de Biólogos de México.

De acuerdo con los últimos censos económicos del Inegi, el sector dedicado al manejo de residuos y servicios de remediación cuenta con mil 339 unidades económicas y emplea a más de 27 mil personas.

Julio Valdivieso Rosado, experto en gestión de residuos, calidad de agua, normatividad ambiental y desarrollo urbano sostenible, describe este mundo de una forma peculiar: es todo un negocio.

Y Mauricio Ceballos González, que tiene su carrito y recolecta todo los días en la alcaldía Iztapalapa de la Ciudad de México lo confirma: “claro que lo es, por eso mis compañeros y yo trabajamos aquí. Por este trabajo tengo casa y carro”.

¿Cómo se mueve el negocio?

Sacar la basura a cualquier hora del día como lo hacen millones de mexicanos todos los días apenas es el incio del ciclo del negocio.

El primer eslabón, precisa Julio Valdivieso, son las empresas o trabajadores que se encargan de recoger los residuos. En el caso de las compañías privadas, cobran por el servicio y, además, pueden obtener ingresos por los materiales que recuperan de lo recolectado, como cartón, papel, PET, vidrio y madera.

Lo que ya no puede aprovecharse llega a un sitio de disposición final, conocido comúnmente como basurero. Ahí comienza otra parte del negocio: los operadores cobran a los municipios por recibir los residuos y darles un destino, pues mantener estos lugares requiere maquinaria, personal, equipo y terrenos.

“Es un negocio redondo porque la materia prima no cuesta”, detalla Valdivieso Rosado.

Crece todos los días

Para que ese negocio funcione no basta con recibir los residuos. Un sitio de disposición final requiere infraestructura y controles para evitar que la basura genere otros problemas.

Un relleno sanitario, explica Valdivieso Rosado, es una excavación que debe contar con una protección para impedir que los líquidos generados por los residuos lleguen al suelo y contaminen los acuíferos. Además, la basura debe cubrirse diariamente con tierra que cumpla ciertos estándares.

Mantener un sitio en esas condiciones requiere recursos, apunta; según el volumen de residuos que maneje, puede representar gastos de entre 50 mil y 100 mil pesos diarios, debido a la necesidad de contar con maquinaria, personal, equipo, electricidad, sistemas para controlar lixiviados y supervisión.

El volumen de residuos que genera México todos los días no es un tema menor. De acuerdo con datos de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), el país genera alrededor de 139 mil toneladas de residuos sólidos urbanos todos los días.

De ese total, sólo una pequeña parte recibe algún tipo de tratamiento, mientras que la mayoría termina en sitios de disposición final. En México existen más de 2 mil sitios registrados para depositar residuos, pero sólo 52 son considerados rellenos sanitarios, es decir, espacios que cumplen con las características técnicas para operar bajo una regulación ambiental.

¿Cuánto cuesta no hacer bien las cosas?

El manejo de los residuos no sólo representa una actividad económica. Cuando los sitios no cuentan con la infraestructura o los controles necesarios, las consecuencias pueden trasladarse al ambiente y a la población.

Ricardo Medina Calvario, presidente del Colegio de Biólogos de México, precisa que uno de los principales problemas es que varios sitios que reciben residuos no operan bajo las condiciones técnicas que exige la normatividad ambiental.

Explica que un relleno requiere sistemas de impermeabilización, manejo de lixiviados y controles para evitar que los contaminantes lleguen al suelo, al agua y al aire. Sin embargo, precisa que en México persisten deficiencias en la operación, vigilancia e infraestructura de estos espacios.

“Muchos rellenos sanitarios no funcionan al 100 por ciento”, advierte.

Y el problema va más allá: los líquidos que generan los residuos pueden filtrarse al suelo y al agua que utilizan plantas y animales, y esos contaminantes pueden regresar a las personas mediante los alimentos que llegan a su mesa.

“Es verdad, nadie quiere tener un relleno sanitario junto a su casa, pero tampoco quiere tener basura en su casa”, y es por eso que esto se vuelve un auténtico negocio, precisa Medina Calvario.

¿Y después?

El precio de no dar un buen mantenimiento a la basura puede ser mucho mayor, pues según el Inegi, la degradación ambiental asociada a los residuos sólidos urbanos generó costos por 124 mil 438 millones de pesos en 2024 –último dato disponible—.

Al mismo tiempo, mantener en condiciones adecuadas los sitios de disposición final requiere inversiones permanentes.

Si se toma como referencia el cálculo de Valdivieso Rosado, quien estima un costo mínimo de 50 mil pesos diarios para operar correctamente un sitio de este tipo, el mantenimiento anual de los alrededor de 2 mil 200 sitios existentes en el país representarían cerca de 40 mil millones de pesos.

José Eugenio Canche Rodríguez presentó la denuncia, la empresa respondió, los números existen, pero al final, quienes trabajan en la industria piensan diferente.

“Nosotros vamos y venimos a los rellenos, comemos ahí, pasamos días y noches, encontramos cosas, las llevamos a casa, nos enfermamos, nos recuperamos, pero al final, es lo que nos da de comer”, abunda Mauricio Ceballos González. 

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