STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Arturo Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Mathieu Tourliere y Ximena García / Ahora Radio Mx / Ahora Noticias Mx
Manifestación frente al monumento de la Libertad de Expresión en Sinaloa(Ismael Aguirre)
Reporteros Sin Fronteras recalcó que México “se mantiene como uno de los países más peligrosos y mortíferos del mundo para los periodistas”, y lo ubicó entre Kirguistán y Lesoto, apenas por encima de la República Democrática del Congo, y por debajo de Malí.
CIUDAD DE MÉXICO .- La prensa mexicana permanece atrapada entre la violencia de los grupos criminales, los intereses de sus dueños y los ataques del presidente Andrés Manuel López Obrador, lo cual coloca al país en el lugar 121 de 180 en la clasificación global de libertad de prensa elaborada por la organización Reporteros Sin Fronteras (RSF).
En su informe anual sobre el estado de la libertad de prensa en el globo –publicado apenas una semana después del asesinato del periodista Roberto Carlos Figueroa en Coajomulco, Morelos--, RSF recalcó que México “se mantiene como uno de los países más peligrosos y mortíferos del mundo para los periodistas”, y lo ubicó entre Kirguistán y Lesoto, apenas por encima de la República Democrática del Congo, y por debajo de Malí.
De acuerdo con la organización, la violencia que sufre el gremio no ha mejorado, dado que “el presidente López Obrador no ha emprendido aún ninguna de las reformas necesarias para poner freno a la violencia y la impunidad que se han instalado en el país”; recordó que “desde el año 2000, cerca de 150 periodistas han sido asesinados y 28 han desaparecido en México”.
El informe lamentó que tanto López Obrador como otras “figuras destacadas del Estado” suelen atacar a los medios con una “retórica tan violenta como estigmatizante”, asociándolos a la oposición. La organización denunció el ejercicio conocido como el “quien es quien de las mentiras”, que protagoniza Elizabeth García Vilchis cada miércoles en la conferencia matutina del mandatario, y que “intenta desacreditar a la prensa”.
RSF también apuntó que impera una importante concentración en el sector de los medios de comunicación, con gigantes como Televisa, Telmex o la Organización Editorial Mexicana (OEM) que controlan partes significativas de los sectores de la prensa y telecomunicaciones. “Esta situación, entre otras, hace que cada vez más periodistas independientes publiquen contenidos propios en las redes sociales”, observó.
Y agregó que la crisis económica derivada de la pandemia de covid-19 impactó a la prensa, lo que obligó a periodistas a “buscar fuentes alternativas de ingresos, esforzándose, a la vez, por mantener su actividad freelance”.
CIUDAD DE MÉXICO .- En la presentación del informe de la Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras (RFS) en la Cámara de Diputados, especialistas resaltan que México sigue siendo unos de los países más peligrosos para ejercer el periodismo.
De acuerdo con especialistas, en México el oficio del periodismo es uno de los más peligrosos, ya que en la actual administración se registraron 12 asesinatos, pese a los mecanismos de protección, los cuales, señalaron, han sido insuficientes.
Además, resaltaron que ha aumentado el acoso judicial y el uso de denuncias por violencia política de género para intimidar a periodistas.
Por ello afirmaron que es necesario analizar a fondo los desafíos que enfrentan los reporteros, así como fortalecer la protección y libertad de prensa en el país.
Primavera Téllez, Gabriela Valdepeñas, Balbina Flores Martínez y Érika Paz, en la presentación del informe “Clasificación Mundial de la Libertad de Prensa de Reporteros Sin Fronteras (RSF) 2026”(Cámara de Diputados)
México
Balbina Flores Martínez, representante de Reporteros Sin Fronteras en México desde 2017, afirmó que México empeoró en su puntuación en la clasificación desde 2022.
Detalló que, en materia de seguridad, México es uno de los países más peligrosos del mundo para los periodistas, ya que en lo que va de la actual administración de la presidenta Claudia Sheinbaum han sido asesinados 12 periodistas en México. Solo uno de ellos se encontraba bajo protección.
Esto, pese a que existen 19 mecanismos de protección y que 700 periodistas lo tienen, sin embargo, resaltó que sigue careciendo de acciones inmediatas para garantizar la seguridad, sobre todo de los periodistas que se encuentran en las localidades más alejadas del país, donde el crimen organizado sigue teniendo el control casi absoluto de los de esas zonas.
“México empeoró en su puntuación en la clasificación desde 2022. Si lo vemos de una manera más concreta a la fecha, aunque de pronto pareciera que algunas cosas han mejorado según la puntuación, hay algunos indicadores donde se mueve cada año, y uno de estos indicadores que con los que RSF se evalúa es el indicador de seguridad.
“Por ejemplo, en 2025, México se ubicó en el puesto 163, pero en este 2026 se movió al puesto 160. México es un país en paz que sigue siendo uno de los más peligrosos del mundo para los periodistas. Esto parece un poco contradictorio, pero así es.
“El mecanismo de protección para personas defensoras y periodistas, en el caso del mecanismo federal, si tiene, si bien tiene bajo su protección a cerca de 700 periodistas, sigue careciendo de acciones inmediatas para garantizar la seguridad, sobre todo de los periodistas que se encuentran en las localidades más alejadas del país, donde el crimen organizado sigue teniendo el control casi absoluto de los de esas zonas, y siguen enfrentando condiciones graves de precariedad laboral, y bajo la amenaza constante de convertir sus comunidades en zonas de silencio.
“Y cuando hablo de zonas de silencio, me refiero a aquellas aquellos municipios que están en Guerrero, en Sinaloa, en Durango, en Zacatecas, en otros estados como Veracruz, por mencionar algunos, Chiapas, que son municipios donde la información ya no sale, donde la información, ya no tenemos acceso a información”, dijo.
Acoso Judicial
Balbina Flores Martínez también afirmó que otro de los problemas para el periodismo en México es el acoso judicial, ya que resaltó que muchas periodistas han recibido denuncias por parte de funcionarios para censurar su labor.
La especialista detalló que entre las denuncias que se han realizado por parte de funcionarios están las de violencia política en razón de género en contra de periodistas críticos, e informó que 81 periodistas han sido sancionados entre el 2024 y 2025.
“Esta es una situación que vemos visto con preocupación, se ha venido incrementando en los últimos dos años. En México esto se ha incrementado desde 2025, donde funcionarios y actores políticos usan demandas civiles penales basadas en daño moral, bueno, penales en aquellos estados donde todavía existe el delito contra el honor, para censurar a periodistas y frenar investigaciones incómodas. Esta estrategia busca el desgaste económico, emocional, de los periodistas provocando autocensura, y es algo que nos preocupa.
“Hay un tema sobre el cual creo que sería interesante profundizar, no lo haremos en este espacio, pero creo que vale la pena mencionar, que son las denuncias por violencia política en razón de género en contra de periodistas críticos. Por lo menos, hay 51 casos donde se ha incrementado este estas denuncias de manera alarmante.
“Es una figura legal que nos parece que en su creación es una figura generosa para proteger a las mujeres en el ámbito político. Pero en ocasiones, o más de una ocasión, se ha utilizado para, pues sí, para intimidar la labor periodística, para cuestionar la labor de periodistas que publican informaciones sobre temas sensibles. Esto ha dado como resultado que entre 2025 y 2026, por lo menos 84, periodistas han sido hombres y mujeres, han sido sancionados”, explicó.
Para finalizar, afirmó que hay contextos de violencia en México que siguen vigentes en varios estados del país y que los periodistas siguen siendo amenazados, hostigados, y siguen dando su vida por la libertad de prensa en México.
Un nuevo reto
Artur Romeu, director de la oficina de Reporteros Sin Frontera (RSF) en América Latina, afirmó uno de los nuevos retos para el periodismo en America Latina: son las nuevas democracias.
Artur Romeu explicó que el periodismo es necesario para que los ciudadanos estén informados con información libre, plural, diversa, independiente, fiable, para que tomen decisiones sobre su futuro o el futuro de sus familias y comunidades.
Por lo que afirmó que el ejercicio libre del periodismo es algo fundamental, como un oxígeno para las democracias; sin embargo, alertó que entre los retos se encuentran la reconfiguración de las condiciones económicas, para que los medios puedan operar con la emergencia de nuevas tecnologías, y uno de los más importantes es en América Latina: las democracias, las cuales, enfatizó, pasaron a adoptar a los y las periodistas en sus discursos como enemigos públicos.
Citó como ejemplo Argentina, con el presidente Javier Milei, quien ha afirmado que el problema es que no odiamos suficientemente a los periodistas.
“Tenemos ejemplos desde la Casa Blanca en Estados Unidos que todos conocemos con el presidente de Donald Trump, que promueve abiertamente un discurso hostil a la prensa. No se trata solamente de una violencia simbólica, pero tiene repercusión en el conjunto de la sociedad, en la medida que alimenta la desconfianza en la ciudadanía y la sociedad junto a los medios, y tiene muchísimos otros impactos concretos de normas sociales y de percepción sociales, de cambio en las condiciones en el contexto en que operan medios y periodistas”, detalló.
En el evento estuvieron presentes Artur Romeu, director de la oficina de Reporteros Sin Frontera (RSF) en América Latina; Balbina Flores Martínez; representante de RSF en México, Primavera Téllez, maestra en Comunicación y Política por la Universidad Autónoma Metropolitana, Unidad Xochimilco, y la diputada morenista, Gabriela Valdepeñas González.
STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Cecilia Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Kevin Ruiz / La Jornada / Ahora Noticias Mx
Foto: Imagen Ilustrativa / Agencia de Noticias Matrix / Por: Redacción / MTX- 1 / MIA 3.1
Humberto Padgett y su esposa, Mariel Ibarra, durante la disculpa pública que la FGJ emitió por haber filtrado sus datos personales y por no haber llevado de forma correcta la investigación por las agresiones contra el comunicador en 2017.
Ciudad de México. La Fiscalía General de Justicia (FGJ) ofreció un disculpa pública al periodista Humberto Padgett por haber filtrado sus datos personales y por no haber llevado con debida diligencia las investigaciones tras las agresiones que sufrió en 2017, cuando documentaba la venta de droga en Ciudad Universitaria.
Crestomatía: YouTube de Grupo FORMULA
En un acto público realizado en la Comisión de Derechos Humanos de la Ciudad de México (CDHCM) como parte de la recomendación 19/2019, el coordinador general jurídico y de derechos humanos de la FGJ, Omar Gutiérrez Lozano, reconoció que se equivocaron al no proteger los datos del periodista, además, de fueron omisos al no investigar y comprender que las agresiones a periodistas merecen una respuesta especializada, inmediata y profesional.
"Reconocemos públicamente el daño que estas omisones ocasionaron en sus familias y en el ejercicio de una labor indispensable para nuestra democracia", expresó el funcionario.
Señaló que como institución permitieron la filtración de los datos personales de Humberto Padgett, que llegaron a manos de delincuentes, además que no se siguió ningún protocolo.
"La investigación de los hechos ocurridos en Ciudad Universitaria, así como la realizada posteriormente para esclarecer la filtración de su información personal no se condujo con la aplicación de protocolos especializados para investigar delitos cometidos en agravio de personas periodistas", sostuvo.
A nombre del periodista,-quien no pudo emitir algún comentario debido a un padecimiento y tratamiento contra el cáncer-, su esposa Mariel Ibarra, recordó que en aquella ocasión, Padgett documentaba la presencia de narcomenudistas en Ciudad Universitaria y que posteriormente fue descubierto, agredido y amenazado por sujetos.
La Presidenta de la CDHCM, Dolores González Saravia mencionó que hubo un impacto a la familia del periodista y que estos actos no debieron suceder.
Ciudad de México.- El periodismo no conoce de treguas y tampoco lo hace con mujeres periodistas en sus coberturas, quienes deben enfrentar en ocasiones algunos contextos adversos para una adecuada gestión menstrual y este tema, debería convertirse en parte de las agendas políticas para socializar lo que enfrentan para cumplir con el trabajo de sus redacciones.
Politizar la menstruación en el periodismo urge y así lo señalan las periodistas: Antonia Ramírez en la zona de La Montaña de Guerrero que se rebela a continuar manteniendo en silencio sus dolores menstruales; hasta el sur de México, con Itzel Huerta que coloca en el visor una realidad opuesta, donde el silencio es la única manera de sobrevivir al mundo de la nota roja.
Ser periodista y acudir a coberturas especiales en contextos de marginación, violencia o crimen organizado, implica un doble esfuerzo por conseguir la nota, especialmente, cuando el dolor menstrual se vuelve paralizante.
Crestomatía: YouTube
Sin importar el crisol por el que se mire, nombrar este trabajo periodístico y lo que hay detrás, va más allá de compartir vivencias consideradas íntimas, es una apuesta política por desmantelar el androcentrismo del periodismo porque ellas, viven este proceso sin ninguna red de apoyo laboral.
Entre pantalones traspasados por la sangre menstrual, suéteres a la cintura, mallones térmicos y toallas dobles, las periodistas de distintas latitudes de México salen de sus casas para adentrarse a localidades rurales donde deberán cambiarse su toalla sanitaria al aire libre cada tanto tiempo y así no perder la nota, la entrevista o la declaración.
Las mujeres que ejercen un trabajo de periodistas en zonas recónditas del país van dotadas de toallas sanitarias y una botella de agua para su saneamiento, pero se enfrentan también a jornadas extensas y sin acceso al servicio sanitario.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) en «Estadísticas a propósito de las personas ocupadas como periodistas y locutoras, 2020», en México hay 44 mil 364 personas dedicadas al periodismo, de este universo, el 28.6% son mujeres; la mayoría, tiene menos de 50 años. Es decir, que existen aproximadamente 12 mil 688 mujeres quienes enfrentan un proceso menstrual; muchas, se ven atravesadas por contextos adversos.
Antonia
Antonia Ramírez Marcelino, mujer nahua de Ocotequila, municipio de Copanatoyac, Guerrero. No sólo carga sobre sus hombros la responsabilidad de llevar la información a su comunidad, sino además, ha volcado su trabajo a escuchar y escribir sobre las necesidades de las mujeres; una línea editorial que estrecha los vínculos de confianza con otras. Las mujeres nahuas encuentran en Antonia un refugio y una ventana abierta para colocar en la agenda mediática la violencia, sus exigencias y omisiones municipales.
En entrevista, Antonia sostiene que, si bien existe un temor latente por su trabajo, también sabe que es cuidada. El tejido social que ha construido es sólido y a su alrededor, las mujeres cuidan de ella, lo que la hace rememorar el himno feminista: «Si tocan a una, respondemos todas«.
De forma cotidiana, la periodista viaja a distintas comunidades en busca de nuevas historias y denuncias. Este hecho implica subir a las montañas de Guerrero y ahí, desempeñar un trabajo periodístico que puede tomar días; entre neblina, barrancas y peñas, Antonia permanece en estos espacios recogiendo información, donde muchas veces, no existen servicios de drenaje, luz, ni agua.
¿Cómo sostener un proceso como la menstruación en este contexto adverso? Sin posibilidad de acceder a productos de higiene menstrual, ni agua para el saneamiento personal, nace el dilema para ponderar: Resistir la dismenorrea y el sangrado a cambio de cumplir con las obligaciones como periodista o bien, mover toda una agenda de trabajo, lo que aplazará por días las investigaciones.
Antonia detalla que su sangrado menstrual es abundante y experimenta fuertes dolores abdominales, en sus rodillas y cadera, por tanto, cuando inicia su periodo y debe subir a la región de la Montaña es complicado, pero siempre tiene la certeza de que en las cabeceras municipales o Ayuntamientos podrá encontrar un baño, sin embargo, el panorama se ve complicado cuando debe prepararse para subir a localidades más recónditas donde no todas las personas cuentan con un baño en sus casas; aquí, ella busca espacios al aire libre donde, de forma presurosa, pueda cambiar su toalla sanitaria.
Esto se da usualmente en Metlatónoc o Cochoapa el Grande. Este último considerado por las Naciones Unidas como el municipio más pobre del país, donde según datos de la Secretaría de Economía (2020), al menos el 84.2% de las personas viven en situación de pobreza extrema; la población habla mixteco y el 53.3% de la comunidad está conformada por mujeres.
En Cochoapa el Grande, según recoge el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL), hasta 2020, la principal carencia en esta localidad es el acceso a servicios básicos, seguido de seguridad y vivienda. Al menos hasta 2020, 26 mil 300 personas señalaron la necesidad de servicios básicos; en un panorama atravesado por la pobreza extrema, el hambre y la vulnerabilidad, hablar de gestión menstrual y derecho a una menstruación digna está fuera de la conversación comunitaria.
Y no porque las mujeres no lo padecen, sino porque la localidad, se sostiene en valores patriarcales, donde los voceros no reconocen las necesidades de sus pares.
Entonces, sin acceso a servicios de saneamiento, ni a la posibilidad de costear productos de gestión menstrual, el trabajo de Antonia se ve comprometido. Desde el autocuidado, la periodista prefiere dilatar sus investigaciones y frenar el trabajo de campo los días en que su menstruación comienza, en caso de que sea extremadamente necesario, procura salir sólo dos días; se planea una logística a fin de eficientar los tiempos, donde se sale de madrugada para aprovechar el día y terminar el trabajo lo antes posible.
Su testimonio esboza una realidad sobre el androcentrismo que escribe el periodismo: La agenda laboral de muchas mujeres periodistas está decidida con base en su periodo menstrual.
«Cuando yo, por ejemplo, voy a Metlatónoc o Cochoapa, sí pienso: Ay no, lo voy a programar cuando no esté menstruando, hasta eso incide nuestra agenda. También uno de los retos es visibilizar a las mujeres y cuáles son sus necesidades (…) Imagínate, estamos menstruando y tenemos cólicos y luego vamos a una comunidad lejos, está lloviendo, te dan ganas de ir al baño y te quieres cambiar, los hombres nunca van a padecer esto»
Cuando llega el momento de viajar y permanecer hasta 3 días fuera de casa, Antonia refiere que siempre prepara sus toallas sanitarias, pero también, ropa extra.
Esto último, es la estrategia más indispensable, pues siempre existe la posibilidad de que su sangre menstrual traspase su ropa, lo que apuntala a que la planeación de la periodista va más allá de acudir a una cobertura con una mochila liviana y su cámara.
Trasladarse implica prepararse de todos los escenarios posibles que podrían darse durante la menstruación; un trabajo incisivo de cuidados pasivos que demanda de una meticulosa guía. Toallas en distintos tamaños, medicamentos, múltiples pares de ropa interior, papel, pantalones y ropa abrigadora, pues en algunas regiones de La Montaña, el aire es gélido y agudiza el dolor menstrual de Antonia.
“Cuando vas a un lugar donde hace mucho frío, te provoca más dolor y afecta tu productividad; afecta tu concentración en el trabajo, hay que llevar ropa de más porque todo el tiempo estás pensando: ¿Y si me mancho? Para mí son los dolores, sí, lo que no me deja trabajar es el dolor, me lastiman las rodillas y también la cadera, especialmente, los primeros tres días porque además, mi menstruación dura mucho, como 6 días”, dice Antonia.
Pero las implicaciones no sólo están concentradas durante estos primeros días, sino que, desde una semana antes,se gesta su síndrome premenstrual, mismo que le produce incomodidades y aminora su desempeño laboral. En el caso particular de Antonia, son los dolores punzantes en sus senos y cambios abruptos en su estado de ánimo los que terminan mermando su trabajo como reportera, especialmente, cuando se trata de cubrir temas duros.
¿Cómo te sientes haciendo tu trabajo sintiéndote así de vulnerable?: Me pongo extremadamente sensible; lloro mucho. Me suelto a llorar y sé que es mi ciclo haciendo que una se comporte de esa manera (…) Sí, se padece, a veces una está cubriendo o escuchando la historia de alguien y dan muchas ganas de llorar, pero me tengo que aguantar, porque yo sé que es mi trabajo: «No, delante del público no, no me puedo romper y ponerme a llorar, no puedo mostrar sentimiento», porque pues eres periodista, escuchas las historias y tratas de mantener ese perfil, no eres protagonista; no le vas a robar el foco a la víctima.
Entre síntomas premenstruales y una menstruación de hasta seis días, se puede calcular que la periodista puede pasar hasta 15 días entre dolores, sangrado, cambios de ánimo y sensibilidad. Son días fluctuantes donde muchas veces, Antonia refiere despertar con un estado anímico decaído, sin embargo, las responsabilidades con su agenda y sobre todo, el compromiso que tiene con las comunidades no la hacen claudicar: “Mi otra yo siempre me dice que me tengo qué levantar, aún cuando los dolores son fuertes, me tomo unas pastillas y a continuar con el trabajo”.
En su búsqueda por encontrar nuevas alternativas para su gestión menstrual, Antonia dio con la copa menstrual; un instrumento que le permitiría pasar horas sintiéndose cómoda y sin derrames. O al menos, eso pensaba.
La copa menstrual, considerada por muchas, el mejor producto de gestión menstrual, puede resultar ineficiente cuando se pretende usarla en contextos adversos, en sumatoria con sangrados excesivos. Si bien para Antonia la copa fue salvavidas hace algunos años, ha dejado de ser la opción más cómoda; refiere que, en esta etapa de su vida, la copa le produce mucho dolor e irritación, esto sin mencionar, que sacarla del conducto vaginal y lavarla, es una tarea compleja cuando te encuentras en espacios sin acceso a baños, ni saneamiento.
“En esas comunidades resultaba incómodo cambiar la copa, especialmente, porque necesitas agua para enjuagar [la copa] y lavarte las manos, mi flujo es tan abundante que mi copa menstrual, yo me la cambiaba hasta ocho veces al día”
Así, se vuelve a la usanza de las toallas sanitarias y se quiebra el paradigma de la industria menstrual que sostiene que los métodos son diversos; las toallas sanitarias se mantienen al frente como opción sostenible para gestionar los sangrados abundantes, aún, cuando ello implique incomodidad, derrames, rozaduras en muslos e incluso, infecciones vaginales.
Antonia, quien recientemente se ha incorporado al proyecto radiofónico La Voz de la Montaña, del Instituto Nacional de Pueblos Indígenas, recuerda que nunca tuvo una educación menstrual durante su adolescencia y el único atisbo de información, se lo compartió su hermana mayor quien le refirió que un día, iba a sangrar.
Este pasaje en su vida quedó profundamente grabado y ahora, atravesada por las necesidades de las mujeres de La Montaña, el feminismo y la reapropiación de su cuerpo, la periodista apuesta por una revolución; una “pequeña tiranía” en donde nombra su menstruación, sus sentires y lo comparte con sus compañeros de trabajo. Lo que parecía desafiante, hoy, es un acto político: “Yo no me voy a quedar callada”, dice Antonia.
“Los periodistas ni saben de esto porque no lo decimos, por eso no hay que quedarse calladas. Hay que hablar de nuestra menstruación y de lo que nos duele para que también vayan sabiendo lo que nos pasa. Yo creo que, como nunca lo hablamos, entonces, no podemos decirle al compañero [por ejemplo] que necesitamos una toalla, siempre estamos esperando que llegue una mujer periodista para decirle y no, esto no tiene que ser así por eso yo estoy tratando de cambiarlo”.
Armada con su grabadora y movida por las causas más justas, el periodismo de Antonia abre las brechas en La Montaña de Guerrero, donde su visión rebelde y feminista la ha convertido en una de los personajes más incómodos para los líderes de las comunidades; su habilidad para cuestionar la realidad e identificar la exclusión de las mujeres en la toma de decisiones, la orillan a siempre preguntar: ¿Y las mujeres en dónde están? Un trabajo que, dice la reportera, produce el rostro desencajado de los voceros de las comunidades, “es siempre ponerlos en jaque”.
“Los pones a pensar, los incómodas. Cuando vienen campesinos con sus exigencias, pues los voceros son hombres y cuando terminan de hablar, yo pregunto: «Oigan, vienen muchas mujeres, quiero entrevistar a una mujer” y me responden “Es que ellas casi no hablan”, siempre decidiendo por nosotras, por eso más las busco y lo mismo con la fotografía. Cuando hacen plantones por días ahí están las mujeres cuidando, haciendo comida y encargándose de varias cosas, pero en las negociaciones, ellas no están y ahí estoy para buscar sus testimonios, pero si no les dices, ni las toman en cuenta. No reconocen sus necesidades que son muchas, pero la principal, es que las mujeres de la Montaña accedan a la educación, que tengan una carrera y decidan cómo quieren vivir”
Del otro lado del mapa, a más de 17 horas de esta revolución que abandera Antonia en Guerrero, se encuentra su par, la reportera chiapaneca Itzel Huerta, una de las únicas 2 mujeres que cubren la nota dura en la localidad de Comitán de Domínguez, en la barra fronteriza con Guatemala.
Itzel y Mariana
Itzel Hurtado nunca buscó el periodismo; el periodismo la encontró y halló en el poder de la palabra, el sustento para sacar adelante a su hijo, derribar inseguridades y saberse capaz de ser una de las periodistas más poderosas de Comitán de Domínguez -o de las Flores-.
En entrevista, narra todo lo que implicó su búsqueda por encontrar su camino en el periodismo, y cómo, la felicitación de su maestro en la preparatoria sería catapulta suficiente para saber que dentro de ella, existía la posibilidad de que el periodismo era su territorio. Reportera autodidacta con más de una década de trayectoria, Itzel reporteó por primera vez un incendio; su narración fue tan buena que se llevó las primeras planas -y palmas- en Comitán y desde entonces, el apellido «Hurtado» está en la primera fila de la noticia.
Pero en una localidad donde hay aproximadamente 60 periodistas y las mujeres no representan ni el 10%, hacerse camino implica hacerlo a punta de codazos. Hay que ganarse un lugar y desafiar las normas de un periodismo tradicional manejado en su totalidad por hombres.
En una localidad atravesada por los conflictos sociales, las organizaciones campesinas e indígenas, así como el arribo violento del crimen organizado, son los reporteros los únicos responsables de estar en cobertura, mientras que las pocas mujeres periodistas son dejadas en oficina y lideran la nota rosa de cultura, sociedad y espectáculo.
Itzel Huerta, junto a otra mujer, son las únicas 2 periodistas en todo Comitán que están en calle cubriendo la nota roja y dura; entre gases lacrimógenos, patrullas. protestas, balaceras, amenazas, golpes y apedreadas, Huerta resiste.
La perspectiva de las mujeres y el feminismo han llegado como un chispazo a la vida de la periodista, llevándola a denunciar casos de violencia obstétrica, un hecho que la llevó a recibir amenazas; las medidas cautelares, dice, se dan cuando policías van a buscarla a las 2:00 de la tarde y, después, a las 8:00 de la noche para preguntarle: ¿Está usted viva?
Itzel también ha sido apedreada con resorteras y encapsulada por elementos de seguridad, pero no hay arrepentimiento de su trabajo; el periodismo, dice, le ha permitido avanzar, le dio techo y comida para sacar adelante a su hijo como madre autónoma. Eso sí, las jornadas pueden llegar a ser extenuantes y en promedio, puede pasar hasta 12 horas fuera de casa.
La pasión por su trabajo la empujan a mantener este ritmo acelerado, pero hay una semana donde Itzel levanta las manos en señal de rendición: Cuando tiene su menstruación.
Itzel, una mujer de 43 años, ha experimentado cambios en su menstruación; ha dejado de ser regular como hasta hace unos años y ahora, los sangrados se han vuelto violentos, dolorosos e imprevistos.
«Cuando estás en campo no hay dónde cambiarte, dónde dejar discretamente tu toalla o lavarte porque tienes esta sensación de que hueles, la menstruación me debilita, me da extremadamente mucho sueño y me duele la cabeza, con el sol y la lluvia pues me duele más (…) empiezas a ver a todas las personas como tus enemigos y te dan ganas de mandar a la fregada todo esto, quiero sacar bandera blanca y decir: Ya, ya estuvo, hasta aquí llegué»
Itzel es una mujer grande y un problema constante durante su menstruación, eran las rozaduras en los muslos y glúteos a causa del plástico que contienen las toallas sanitarias; son pequeñas y no lograban blindarla de los sangrados: «Esa es la lata que tengo, ¿por qué se empeñan en hacer toallas tan pequeñas«, dice la reportera.
¿La solución?: Calzones menstruales o pañales.
Los sangrados de Itzel llegan sin aviso, ni síntomas previos y esto, ha mermado seriamente su trabajo; es cargar con la vergüenza de ensuciarse, de estar sola en un grupo de hombres reporteros de nota roja y de aprender a gestionar todo sola, sin posibilidad de pedir apoyo.
La reportera rememora aquella ocasión donde viajó a la Frontera Comalapa, límite de la Sierra Madre. Un municipio de apenas 80 mil habitantes donde al menos el 50% de la población vive en situación de pobreza moderada según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social (CONEVAL).
Entre rancherías de ganadería y agricultura, Itzel Huerta se encontraba trabajando; usaba un pantalón de mezclilla y su suéter. Hasta que se le preguntó: ¿Estás en tus días? La reportera respondió que no; no era momento de su menstruación y tampoco presentaba síntomas que apuntaran a estos días en su ciclo.
«Me dijo que estababatídisima y yo sólo pensé: No puede ser, no puede ser, ¿cómo le hago para cambiarme?, ¿y en dónde? Estaba en una comunidad donde no hay baños, sólo letrinas o baños exteriores»
Itzel se cubrió y sucintamente, preguntó en el lugar más cercano si le daban posibilidad de entrar a lavar su pantalón. Ahí, entre letrinas, la reportera se despojó de los jeans y de su ropa interior; lavó todo y dejando el pantalón húmedo volvió a ponérselo a fin de que no se notara que sólo estaba húmedo en ciertas partes.
«Sólo me quedó ponerme así, la toalla a raíz [sin calzoncillos] y con mi pantalón húmedo, húmedo. Todavía me puse un suéter encima. Toda la gente se me quedaba viendo y mis compañeros me decían, ¿pues qué te pasó? Y yo les respondía: Nada, me mojé, me cayó encima agua ¨[…] sentía mucha pena, pero aún así, me tenía que regresar hasta las 8:00 de la noche y era apenas mediodía»
Este pasaje en la vida de Itzel lleva a cuestionar: ¿Qué sucede con las redes que tejemos con los compañeros periodistas?, ¿por qué la periodista enfrentó este proceso en soledad?
Y la respuesta se esboza con el propio androcentrismo de la profesión; en un espacio donde la mujer reportera es vista como un agente extraño, los periodistas de nota dura mantienen las armas arriba de poner a prueba todo el tiempo; «No les importa, si estás o no [menstruando], no te ven como a una mujer, ¿quieres ser respetada? Aguántala»
En el 90% de las veces, Itzel sale a coberturas únicamente con hombres y aunque el dolor menstrual pueda ser incapacitante, no existe este puente de comunicación para explicarles que se siente mal, que se ha manchado o que no puede seguir el ritmo por sus dolores de cabeza.
«Eres su compañero, si quieres ser respetada tienes que trabajar a su par, si hay que comer tacos en la calle, ellos te quieren ahí, si hay que sentarse en el piso, pues te sientas ahí con ellos, si hay que montarse a un carro para irte a una ranchería, pues esperan que te trepes como ellos»
¿Y entonces en quién te recargas cuando te sientes mal y estás en cobertura?: Pues sola, aprendes a gestionar tu dolor.
En el periodismo se maneja una estructura muy arcaica sobre el sesgo en las fuentes; la nota roja y dura implica estos valores de compadrazgo patriarcal y visiones de virilidad. Un techo que aún se mantiene estéril y que a las mujeres les cuesta trabajo penetrar; adaptarte a estas reglas no es una opción, sino una obligación si deseas ejercer la fuente.
Y esto no quiere decir que los compañeros sean crueles, repara Itzel, pero el trato siempre es parejo y de la reportera, siempre se espera que haga las labores que tiene qué hacer, con o sin dismenorrea.
«Me toca andar luego en los comandos militares con ellos, te dan la mano y te vas ahí [con los otros reporteros] y si estás menstruando pues vas sola en esos momentos, ni modo, te tocó la rifa del tigre ese día y hay que aguantarla”
En esta misma entidad, labora Mariana Morales, una reportera con 12 años de experiencia quien ha vivido la experiencia dolorosa de ver a Chiapas caer de forma paulatina en el nido del narcotráfico. Cuando empezó, dice, todo se trataba de conflictos sociales, la lucha de los pueblos contra los proyectos mineros y el movimiento de las comunidades indígenas, pero desde 2021, la agenda en Chiapas se ha vuelto extremadamente violenta.
Con la lucha del territorio en la frontera sur, los negocios del narcotráfico comenzaron a extenderse por toda la entidad y en medio, como corresponsal de Reforma, Mariana se mantiene vivaz para perseguir la nota.
“Yo siempre he trabajado en medio de disputas, por eso, yo digo que estoy cubriendo una guerra aquí en Chiapas”
Al igual que Itzel Huerta, Mariana ha sido víctima de amenazas por funcionarios públicos enfrentando campañas de desprestigio en su contra y una ola de violencia digital que le produjo sentimientos de incertidumbre.
Oscilando entre Tuxtla, Tapachula y San Cristobal de las Casas, Mariana ha identificado que su estado anímico tiene una repercusión directa con su ciclo menstrual; cuando está expuesta a situaciones de peligro, amenaza y violencia, su periodo se vuelve doloroso y abundante.
Mariana experimenta dolores en sus articulaciones, en vientre, inapetencia e incomodidad en su cadera. La perspectiva medular es cómo las agendas atravesadas por la violencia pueden tener repercusiones, no sólo en la salud mental de las periodistas, sino también, en su proceso menstrual.
Cuando el sangrado está próximo a llegar, la reportera medita la situación y mueve sus temas a fin de garantizar una menstruación sin dolores incapacitantes. Las coberturas que son complejas, son puestas para otro momento y los temas de eos temas se “acolchan” en aras de que el cuerpo no experimente emociones que evoquen la ansiedad y/o estrés.
Esta es la autodefensa de Mariana: Cuidarse y procurar su salud mental días antes de su regla.
“Hago ejercicio, me acuesto y trato de tomar té, sé que los temas que me ponen tensa hacen que la regla me llegue con dolor, por eso trato de buscar estos espacios para que no venga tan ruda, [intento] que mi contexto de violencia no se junte [con la menstruación] porque sí, hay una conexión entre una historia difícil y mi regla”
La periodista recuerda cuando estuvo fuera del país por medio año y se mantuvo lejos del periodismo; en esos meses, conectó consigo misma, su cuerpo se sentía cómodo y la menstruación se volvió un proceso sin dolor. Sin embargo, cuando volvió a trabajar a Chiapas, los síntomas volvieron; los cólicos incapacitantes así como la sensación de cuerpo cortado. Desde este momento para Mariana, fue evidente que el ritmo de vida le agudiza el sangrado y narrar temas de violencia, tiene repercusiones serias en su desempeño, en el cuerpo, en su estado de ánimo y afecta su ciclo menstrual.
Mariana no tiene complicaciones con pedir un descanso en el trabajo cuando lo necesita, sin embargo, se hila la forma en que las periodistas de campo desarrollan estrategias de sobrevivencia; estrategias que les permitan afianzar su desempeño, cumplir con sus obligaciones y a la par, ser periodista con menstruación habitual.
STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Meltem "Miel y Tiempo" Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Informa: Melissa Hernández / Ahora Radio Mx / Ahora Noticias Mx
Foto: Imagen Ilustrativa / Agencia de Noticias Matrix 2026
Ciudad de México, 4 de agosto de 2026. ARTICLE 19 expresa preocupación ante las retención indebida e intimidaciones sufridas en la madrugada del 23 de julio de 2026 por la periodista freelance Rosy Linares, colaboradora del medio digital Proyecto Camaleón, durante la cobertura de un operativo de seguridad realizado en Temoac, Morelos, en el que participaron la Fiscalía General de Justicia de Morelos, el Ejército mexicano, la Guardia Nacional y la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) de Morelos.
Rosy Linares acudió al lugar tras ser alertada por una fuente sobre la realización de un operativo conjunto. Al llegar, se ubicó en un punto alejado y con mayor visibilidad para no interferir con las labores de las corporaciones. Minutos después fue abordada sucesivamente por policías municipales de Temoac, policías de vialidad del municipio aledaño de Ocuituco y, posteriormente, por un elemento del Ejército mexicano, quienes en cada caso le solicitaron identificarse y acreditarse como periodista, a lo que la reportera accedió sin oponer resistencia.
En este contexto, un elemento castrense le preguntó a la periodista que si «¿no tiene miedo de que le den un plomazo?». La formulación por parte de un agente estatal armado, en el contexto de un operativo de seguridad y dirigida a una periodista que se encontraba sola, constituye una forma de intimidación con un efecto amedrentador evidente sobre el ejercicio periodístico. Acto seguido, el mismo elemento del Ejército le exigió revelar la identidad de la fuente que le había informado sobre el operativo. Esto se sumó a expresiones similares formuladas por un elemento municipal de Temoac.
Minutos después de este intercambio, arribó el contingente completo del operativo, compuesto por diversos vehículos de las distintas corporaciones. Cuando Rosy descendió de su unidad con la intención de tomar fotografías y video, fue abordada por una persona vestida de negro, presuntamente adscrita a la SSP Morelos, quien le indicó que el lugar era «un foco rojo» y le ordenó subir nuevamente a su vehículo y retirarse. Para ese momento, sin embargo, distintas unidades de las corporaciones participantes ya habían rodeado el automóvil de la periodista, con lo que le era imposible retirarse. Ante esta imposibilidad, el mismo agente le instruyó permanecer dentro del vehículo sin tomar fotografías ni video «hasta que el operativo terminara». Rosy permaneció así, con la visibilidad obstruida por una unidad de la Guardia Nacional estacionada frente a ella, durante alrededor de una hora, tiempo durante el cual fue retenida indebidamente, así como negada su posibilidad de documentar los hechos y ejercer su labor periodística.
Una vez que el operativo se replegó, Rosy caminó hacia la Presidencia Municipal con el fin de fotografiar el edificio. En ese momento fue interceptada por dos policías municipales de Temoac, una de las cuales, le exigió retirarse y le negó la posibilidad de fotografiar el lugar. Al insistir Rosy en que le permitieran realizar su labor periodística, la agente comenzó a empujarla y a realizar contacto físico y tocamientos indebidos, a pesar de que la periodista exigió a la agente policial que no tuviera contacto físico con ella. . Las agentes municipales alegaron que Rosy habría cruzado una cinta de seguridad que, sin embargo, nunca fue colocada.
En este contexto, ARTICLE 19 recuerda que:
De conformidad con el artículo 13 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos, toda persona tiene derecho a buscar, recibir y difundir información e ideas de toda índole, derecho que resulta especialmente protegido cuando se ejerce en relación con asuntos de interés público, como lo son los operativos de seguridad realizados por fuerzas del Estado tras el asesinato de un alto funcionario público. Las expresiones o conductas de agentes estatales armados que puedan ser razonablemente interpretadas como intimidatorias hacia periodistas generan un efecto amedrentador (chilling effect) sobre el ejercicio de la libertad de expresión.
Aunado a esto, el secreto profesional y la protección de las fuentes periodísticas constituyen un elemento esencial para el ejercicio del periodismo en una sociedad democrática. Impedir o negar a periodistas documentar actuaciones de autoridades en el espacio público constituye una forma de bloqueo informativo. Toda violencia ejercida por agentes del Estado contra una periodista en el ejercicio de su labor constituye una violación agravada a sus derechos humanos, que debe ser investigada con la debida diligencia y perspectiva de género.
Por lo tanto, ARTICLE 19 exige:
A la Fiscalía General de Justicia del Estado de Morelos, así como a la Fiscalía General de la República: iniciar de oficio una investigación pronta, dentro del marco de su competencia, exhaustiva e imparcial, con perspectiva de género, sobre los hechos de violencia física y sexual, así como sobre la intimidación cometida en agravio de la periodista Rosy Linares, e identificar y sancionar a las personas responsables, sean éstas policías municipales, estatales o personal de corporaciones federales según corresponda.
A la Secretaría de la Defensa Nacional y a la Guardia Nacional: revisar y reforzar los protocolos de actuación de su personal en presencia de periodistas durante operativos de seguridad, a fin de garantizar que bajo ninguna circunstancia se emitan expresiones intimidatorias ni se exija a las y los periodistas revelar sus fuentes de información.
A la Secretaría de Seguridad Pública de Morelos y a los ayuntamientos de Temoac y Ocuituco: garantizar que las labores de sus corporaciones no impliquen el cerco, bloqueo o restricción arbitraria a la labor periodística, y capacitar a su personal en materia de libertad de expresión y trato a periodistas en el ejercicio de sus funciones.
A las Comisiones de Derechos Humanos Nacional y del Estado de Morelos: iniciar una queja de oficio, dentro del ámbito de sus competencias, por los hechos sufridos por la periodista Rosy Linares.
STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: María Fernanda Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Pamela Quiroa / RT en Español / Ahora Noticias Mx
Foto: Imagen Ilustrativa / Agencias / Por: Redacción / Laboratorio de IA de Matrix Network México 2026
Josué Martínez Contreras, reportero y director de noticias radicado en Puebla (México), fue asesinado a balazos este jueves en su domicilio, informan medios locales.
El comunicador, que, además, era maestro y abogado, se encontraba en su vivienda de colonia San Lucas Atoyatenco, en el municipio de San Martín Texmelucan.
El crimen ha causado profunda conmoción en la comunidad. La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla busca a los responsables. El homicidio dejó huérfano a un adolescente, que habría presenciado la ejecución de su padre.
STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Meltem Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Con información: Leticia Villegas / Debate Sinaloa / Ahora Noticias Mx
América Armenta es la presidenta electa de la Asociación de Periodistas y Comunicadores 7 de Junio. Foto tomada del instagram americarmenta / Archivo
Ciudad de México. Integrantes de la Red de Periodistas y Personas Defensoras de Derechos Humanos de Sinaloa exigieron la intervención inmediata de las autoridades estatales para garantizar la seguridad de la periodista América Armenta, presidenta electa de la Asociación de Periodistas y Comunicadores 7 de Junio, luego de que fuera objeto de presuntas amenazas y señalamientos falsos difundidos a través de una página de Facebook.
La organización manifestó su rechazo a las publicaciones que la relacionan a la comunicadora con un grupo del crimen organizado, información que calificaron como falsa y que, señalaron, incrementa el riesgo para la integridad física y profesional de la periodista.
El pronunciamiento fue dirigido a la gobernadora interina Yeraldine Bonilla, a la directora del Instituto para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, Jhenny Judith Bernal Arellano, y al titular de la Vicefiscalía Especializada para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, Eladio García Arredondo.
Piden investigación con enfoque de libertad de expresión
En un posicionamiento público fechado el 3 de junio de 2026, la Red solicitó una investigación pronta y exhaustiva sobre las amenazas contra la periodista, que privilegie el análisis de su labor periodística con la aplicación de un enfoque de protección a la libertad de expresión.
La organización advirtió que la difusión de acusaciones sin sustento en redes sociales representa un riesgo para periodistas y personas defensoras de derechos humanos, especialmente en un contexto de violencia que enfrenta el estado de Sinaloa.
En un posicionamiento conjunto, expresaron preocupación por las dificultades que enfrentó la periodista al intentar presentar su denuncia ante la Vicefiscalía Especializada. De acuerdo con el pronunciamiento, la denuncia no fue recibida de manera inmediata y la comunicadora tuvo que realizar diversas gestiones antes de que finalmente fuera aceptada por la autoridad competente.
Destacan la trayectoria de América Armenta en Sinaloa
Las organizaciones firmantes destacaron que América Armenta cuenta con una reconocida trayectoria periodística en la cobertura de temas relacionados con derechos humanos, crimen organizado y corrupción, asuntos considerados de alto riesgo para el ejercicio de la profesión.
Además de su labor informativa, la periodista es identificada como activista por los derechos de las mujeres e integrante del colectivo feminista Pitaya Árida.
Actualmente también se desempeña como presidenta electa y dirigente de la Asociación de Periodistas y Comunicadores 7 de Junio, una de las agrupaciones más representativas del gremio periodístico en Sinaloa.
La Red señaló que los señalamientos difundidos en redes sociales resultan especialmente preocupantes debido a las posibles consecuencias que podrían derivarse de este tipo de publicaciones en un entorno marcado por la violencia y la inseguridad.
Contexto: agresiones contra periodistas y libertad de expresión
La exigencia de protección para América Armenta ocurre en un contexto en el que organizaciones civiles y organismos de defensa de derechos humanos han advertido sobre los riesgos que enfrentan periodistas en distintas regiones del país, particularmente quienes cubren temas relacionados con seguridad, corrupción y derechos humanos.
En Sinaloa, colectivos y asociaciones periodísticas han insistido en la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección y garantizar investigaciones oportunas cuando se presentan amenazas o actos de intimidación contra comunicadores. La libertad de expresión es considerada un elemento fundamental para el acceso de la ciudadanía a información de interés público.
Organizaciones reiteran su solidaridad
En su mensaje, la Red de Periodistas y Personas Defensoras de Derechos Humanos de Sinaloa reiteró su solidaridad con América Armenta y con todos los periodistas que han sido víctimas de agresiones durante el actual contexto de violencia.
Las organizaciones demandaron medidas de protección inmediatas para la comunicadora y solicitaron que las autoridades actúen con celeridad para esclarecer los hechos. También hicieron un llamado a la sociedad sinaloense para respaldar el respeto a la libertad de expresión y el ejercicio periodístico.
El posicionamiento fue respaldado por diversas organizaciones y activistas, entre ellas Iniciativa Sinaloa A.C., Tacuichamona MX, Transtornadxs, Disfóricxs y a Contrapelo, el Colectivo de Esposas y Familiares de Agentes de Seguridad Estatales Detenidos y Desaparecidos por Militares en 1977 en Culiacán, Sinaloa, la Brigada Estatal de Búsqueda Zona Centro y Ximena con X Martínez Murillo, entre otras.
¿Quién es América Armenta?
Es una periodista sinaloense con trayectoria en la cobertura de derechos humanos, crimen organizado y corrupción, además de activista por los derechos de las mujeres. La Red de Periodistas de Sinaloa denunció presuntas amenazas y publicaciones falsas en redes sociales que vinculan a la comunicadora con un grupo del crimen organizado. Exigen medidas de protección inmediatas para América Armenta y una investigación con enfoque de libertad de expresión por parte de las autoridades competentes; el llamamiento fue dirigido a la gobernadora interina Yeraldine Bonilla, el Instituto para la Protección de Personas Defensoras de Derechos Humanos y Periodistas, y la Vicefiscalía Especializada.
STAFF TeleDiario Ahora Mx / Por: Meltem Córdova S / Por: Redacción / Matrix Digital Mx / Con información: Iván Sánchez / Meltem Córdova S / La Jornada / Ahora Noticias Mx
Foto: Captura de Pantalla / Por: Redacción
Crestomatía: Grupo Formula
Veracruz, Ver. Roxana Guzmán Ramírez, directora del portal de noticias Pulso Informativo Del Sureste, fue privada de su libertad la mañana de este martes 2 de junio por un grupo de hombres armados que ingresó a su domicilio.
Según los informes disponibles hasta el momento, los hechos ocurrieron cerca de las 6 de la mañana en el municipio de Nanchital, cuando tres personas irrumpieron por la fuerza en la casa de la comunicadora y se la llevaron por la fuerza.
En un video que circula a través de redes sociales y que es atribuido a los hechos, se observa como hombres encapuchados golpean la puerta de la casa con un marro, para posteriormente entrar tras lograr romperla.
Reporteros de la zona sur del estado de Veracruz externaron su preocupación por el paradero de la comunicadora y a través de diversos medios dieron a conocer la privación de la libertad, solicitando que se revele su paradero.
Crestomatía: Jesús Escobar Tovar Periodista
Cabe señalar que al verificar el Registro Nacional de Detenciones (RND), cerca del mediodía, el nombre de Roxana Guzmán Ramírez no aparece en dicha base de datos.
La Fiscalía General del Estado de Veracruz informó que ya tiene conocimiento del caso y se encuentra investigando la privación de la libertad de la comunicadora por lo que señalan no descansaran hasta dar con su paradero.
“Se ha iniciado una carpeta de investigación derivado de la presunta privación de la libertad de la víctima identificada con las iniciales R.G.R., quien se desempeña como comunicadora en el municipio de Nanchital”, señaló la FGE en un comunicado.
Por su parte la Comisión Estatal de Protección a Periodistas del Estado de Veracruz condenó los hechos e indicó que se encuentra en comunicación con las autoridades para dar seguimiento al caso.
Captura de Pantalla / Por: Redacción
La dependencia estatal señaló que en la zona sur del estado, donde ocurrieron los hechos, ya se encuentra un comisionado de la CEAPP para brindar el apoyo a la familia de la compañera comunicadora.
“La Comisión Estatal de Protección a Periodistas del Estado de Veracruz expresa su más enérgica condena ante los hechos suscitados la mañana de este martes en el municipio de Nanchital en donde un grupo no identificado privara de su libertad”, indicó la CEAPP.
Cabe señalar que el estado de Veracruz es una de las entidades a nivel nacional señaladas como más peligrosas para ejercer el periodismo en México, debido a decenas de casos de homicidios, desapariciones y amenazas en contra de reporteros y comunicadores.
De acuerdo con distintas organizaciones enfocadas en la defensa de la Libertad de Expresión, en Veracruz se tienen registrados al menos 30 asesinatos de periodistas desde el año 2000, siendo el sexenio de Javier Duarte de Ochoa uno de los más violentos en contra de la prensa.